Śikṣāṣṭaka: ocho versos que contienen todo el camino

Los únicos versos que nos dejó Śrī Caitanya, leídos palabra por palabra: el poder del Nombre, la humildad y la paciencia, y el amor de Rādhā.

Śrī Caitanya Mahāprabhu inició un movimiento de canto de los nombres de Dios que se extendió por toda la India y, siglos después, por el mundo entero. Sus seguidores escribieron cientos de libros. Pero Él mismo no escribió casi nada. Dejó solo ocho versos. Se llaman el Śikṣāṣṭaka: «ocho versos de instrucción».

Estos ocho versos contienen todo el camino: dónde empieza, por qué es difícil, qué ayuda, qué pedir y dónde termina. El Caitanya-caritāmṛta cuenta que, al final de Su vida, Mahāprabhu los recitaba de noche a Sus dos amigos más cercanos, Svarūpa Dāmodara y Rāmānanda Rāya, y se quedaba despierto hasta la mañana saboreando su significado:

sei sei bhāve nija-śloka paḍiyā | ślokera artha āsvādaye dui bandhu lañā ||

«En esos estados de ánimo recitaba Sus propios versos y, con Sus dos amigos, saboreaba su significado.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.6

kono dine kona bhāve śloka-paṭhana | sei śloka āsvādite rātri-jāgaraṇa ||

«Algún día, en algún estado de ánimo, recitaba un verso — y, saboreando ese verso, se quedaba despierto toda la noche.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.7

En este artículo vamos a recorrer los ocho, palabra por palabra. Y en cada uno vamos a escuchar cómo lo explicó el propio Mahāprabhu. Pero primero tenemos que responder una pregunta. ¿Quién habla?

Quién habla

Esto es muy importante. Si Śrī Caitanya fuera solo un hombre santo de Bengala que vivió hace quinientos años y cantaba por las calles, estos versos serían una poesía hermosa, y nada más. Pero según los ācāryas gauḍīya vaiṣṇavas, Él es el mismo Kṛṣṇa. Sus palabras son las palabras de Dios.

Esta idea no salió de la nada. Las escrituras describen de antemano a este avatāra, y los más grandes eruditos de la tradición, Jīva Gosvāmī y Baladeva Vidyābhūṣaṇa, muestran verso por verso que esas descripciones señalan a Śrī Caitanya. Veamos las principales.

El Bhāgavatam, al describir los avatāras de las cuatro eras, dice esto sobre la era de Kali:

kṛṣṇa-varṇaṃ tviṣākṛṣṇaṃ sāṅgopāṅgāstra-pārṣadam / yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair yajanti hi su-medhasaḥ

«Aquel cuyas sílabas son “Kṛṣ-ṇa”, pero cuyo color no es oscuro, que viene con Sus miembros, Sus allegados, Sus armas y Sus compañeros — los sabios Lo adoran con sacrificios hechos sobre todo de canto en conjunto.» — Śrīmad-Bhāgavatam 11.5.32

Fíjense en la primera palabra: kṛṣṇa-varṇam. Varṇa significa «sílaba» y también «color», y la tradición escucha en ella varios sentidos a la vez:

  • Su nombre contiene las sílabas «Kṛṣṇa». Su nombre es Kṛṣṇa Caitanya. Así traduce la biblioteca este verso al comienzo del Ṣaṭ-sandarbha de Jīva Gosvāmī: «Aquel que lleva las sílabas del nombre Kṛṣṇa», y en el verso siguiente Jīva lo nombra: Kṛṣṇa Caitanya.
  • El nombre «Kṛṣṇa» está siempre en Sus labios.
  • Él siempre describe a Kṛṣṇa, habla y canta sobre Él.

El Caitanya-caritāmṛta da los dos últimos sentidos en un solo verso:

kṛṣṇa ei dui varṇa sadā yāṅra mukhe | athavā, kṛṣṇake teṅho varṇe nija sukhe ||

«Siempre tiene en los labios dos sílabas: “Kṛṣ-ṇa”. O bien: describe a Kṛṣṇa y se alegra en ello». — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 3.53

Y agrega: los dos sentidos son verdaderos; en Sus labios no hay nada más que Kṛṣṇa (Ādi 3.54).

La palabra siguiente, tviṣā akṛṣṇam, dice que Su color no es oscuro, a diferencia de Kṛṣṇa. ¿De qué color es, entonces? Los versos que siguen lo responderán. Y se lo adora con saṅkīrtana, el canto de los santos nombres en conjunto.

Jīva Gosvāmī, uno de los más grandes filósofos de la tradición, empieza todo su Ṣaṭ-sandarbha — seis grandes libros de filosofía vaiṣṇava — con este mismo verso, antes que cualquier otra prueba. Y justo después escribe un verso propio:

antaḥkṛṣṇaṁ bahir gauraṁ darśitāṅgādi-vaibhavam | kalau saṅkīrtanādyaiḥ smaḥ kṛṣṇa-caitanyam āśritāḥ

«Kṛṣṇa por dentro, dorado por fuera, mostrando la gloria de Sus miembros y compañeros — en la era de Kali, cantando juntos los nombres, nos hemos refugiado en Kṛṣṇa Caitanya.» — Ṣaṭ-sandarbha, Tattva-sandarbha 2

¿Por qué este avatāra no se describe tan abiertamente como los demás? Prahlāda dice que en Kali el Señor viene escondido:

itthaṃ nṛtiryagṛṣidevajhaṣāvatārair / lokān vibhāvayasi haṃsi jagat pratīpān / dharmaṃ mahāpuruṣa pāsi yugānuvṛttaṃ / channaḥ kalau yadabhavastriyugo 'tha sa tvam

«Así, como hombre, animal, sabio, deva o pez, Tú proteges los mundos… y proteges el dharma de cada era. Pero en Kali vienes escondido; por eso Te llaman Triyuga, el de las tres eras.» — Śrīmad-Bhāgavatam 7.9.38

¿Escondido cómo? No viene como rey ni como guerrero, sino como Su propio devoto; un poco más adelante lo oiremos en Sus propias palabras. Y a un devoto es fácil no reconocerlo.

Cuando el sabio Garga le dio su nombre al niño Kṛṣṇa, dijo que el Señor aparece con distintos colores en distintas eras, y entre ellos nombró el amarillo:

āsan varṇās trayo hy asya gṛhṇato 'nuyugaṃ tanūḥ / śuklo raktas tathā pīta idānīṃ kṛṣṇatāṃ gataḥ

«Ha tenido tres colores, tomando cuerpos era tras era: blanco, rojo y amarillo. Ahora ha venido de color negro.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.8.13

¿Qué color corresponde a cada era? El Caitanya-caritāmṛta lo explica:

śukla, rakta, pīta-varṇa—ei tina dyuti | satya-tretā-kali-kāle dharena śrīpati ||

«Blanco, rojo y amarillo: estos son los tres colores que toma el Señor en las eras Satya, Tretā y Kali.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 3.36

En Dvāpara vino oscuro, como Kṛṣṇa. Así que el color amarillo, dorado, es el color del Señor en la era de Kali.

El Mahābhārata, en los Mil Nombres de Viṣṇu, tiene estos nombres:

suvarṇavarṇo hemāṅgo varāṅgaś candanāṅgadī

«De color dorado, con un cuerpo como el oro, de miembros hermosos, adornado con sándalo…» — Mahābhārata 13.135.92

saṃnyāsakṛc chamaḥ śānto niṣṭhā śāntiḥ parāyaṇam

«El que toma sannyāsa, sereno, tranquilo, el fundamento, la paz, el refugio supremo.» — Mahābhārata 13.135.75

De todas las formas de Viṣṇu, ¿cuál es dorada y toma sannyāsa, la vida renunciada de un monje? Baladeva Vidyābhūṣaṇa, en su comentario sobre los nombres de la segunda línea, dice directamente que describen a Kṛṣṇa Caitanya, y explica niṣṭhā citando el mismo verso del Bhāgavatam:

atha kṛṣṇacaitanyatāṁ dyotayannāha ṣaḍbhiḥ | sannyāsaṁ pārivrājyaṁ karotīti sannyāsakṛt | … nitiṣṭhantyasyāṁ harikīrtanapradhānā bhaktiyajñā iti niṣṭhā | 'kṛṣṇavarṇaṁ tviṣākṛṣṇaṁ…' iti smaraṇāt | śāmyantyanayā bhaktivirodhinaḥ kevalādvaitapramukhā iti śāntiḥ | mahābhāvāntānāṁ bhāvabhedānāṁ paramamayanamiti parāyaṇam

«Ahora, con seis nombres, el texto señala la forma de Kṛṣṇa Caitanya. Él toma sannyāsa; por eso es sannyāsa-kṛt… En Él descansan los sacrificios de devoción donde lo principal es cantar a Hari; por eso es niṣṭhā, como dice el verso “kṛṣṇa-varṇaṁ tviṣākṛṣṇam”… Él es el refugio supremo de todas las clases de amor, hasta mahābhāva.» — Baladeva, Nāmārtha-sudhā 75

Así que las piezas encajan. Un Señor que siempre dice el nombre «Kṛṣṇa», pero no es oscuro; que viene escondido en la era de Kali; cuyo color en Kali es dorado; que toma sannyāsa; y a quien se adora cantando juntos los nombres. Śrī Caitanya era dorado, tomó sannyāsa y llenó la India con el canto de los nombres.

Pero ¿quién es Él en realidad? El Caitanya-caritāmṛta empieza con una respuesta muy simple y muy profunda a la vez:

rādhā kṛṣṇa-praṇaya-vikṛtir hlādinī śaktir asmād / ekātmānāv api bhuvi purā deha-bhedaṁ gatau tau | caitanyākhyaṁ prakaṭam adhunā tad-dvayaṁ caikyam āptaṁ / rādhā-bhāva-dyuti-suvalitaṁ naumi kṛṣṇa-svarūpam ||

«Rādhā es la transformación del amor de Kṛṣṇa: Su energía de alegría. Por eso los dos son una sola alma, y sin embargo, hace mucho tiempo, en la tierra, tomaron dos cuerpos. Ahora estos dos se han vuelto uno otra vez y han aparecido como Caitanya. Me inclino ante Él: el mismo Kṛṣṇa, envuelto en el sentimiento y el color dorado de Rādhā.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 1.5

Una vez Rāmānanda Rāya lo vio con sus propios ojos:

tabe hāsi' tāṅre prabhu dekhāila svarūpa | 'rasa-rāja', 'mahābhāva'—dui eka rūpa ||

«Entonces el Señor sonrió y le mostró Su verdadera forma: el Rey del rasa y el Gran Sentimiento, dos en uno.» — Caitanya-caritāmṛta, Madhya 8.282

El Rey del rasa es Kṛṣṇa. El Gran Sentimiento, mahābhāva, es Rādhā. Śrī Caitanya es los dos juntos: Kṛṣṇa, que ha tomado el corazón de Rādhā.

Por qué vino

El Caitanya-caritāmṛta da dos razones: una externa y una interna.

La razón externa es para nosotros. La era de Kali es la más difícil, pero tiene un gran regalo:

kaler doṣa-nidhe rājann asti hy eko mahān guṇaḥ / kīrtanād eva kṛṣṇasya mukta-saṅgaḥ paraṃ vrajet / kṛte yad dhyāyato viṣṇuṃ tretāyāṃ yajato makhaiḥ / dvāpare paricaryāyāṃ kalau tad dhari-kīrtanāt

«Oh rey, Kali es un océano de defectos, pero tiene una gran cualidad: con solo cantar sobre Kṛṣṇa, una persona se libera y alcanza lo Supremo. Lo que en la primera era se alcanzaba con la meditación, en la segunda con el sacrificio, en la tercera con la adoración en el templo, en Kali se alcanza cantando los nombres de Hari.» — Śrīmad-Bhāgavatam 12.3.51–52

Por eso los sabios incluso alaban esta era oscura:

kaliṃ sabhājayanty āryā guṇa jñāḥ sāra-bhāginaḥ / yatra saṅkīrtanenaiva sarva-svārtho 'bhilabhyate

«Los sabios, que saben lo que tiene valor y toman la esencia, alaban la era de Kali, porque en ella, con solo cantar juntos los nombres, se obtiene todo lo que el alma busca.» — Śrīmad-Bhāgavatam 11.5.36

Así que el Señor vino a dar el dharma de esta era — cantar Sus nombres — y a mostrar cómo hacerlo viviéndolo Él mismo:

yuga-dharma pravartāimu nāma-saṅkīrtana | cāri bhāva-bhakti diẏā nācāmu bhuvana ||

«Iniciaré el dharma de la era: cantar juntos los nombres. Y dando devoción en los cuatro estados de amor, haré bailar al mundo entero.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 3.19

āpani kariba bhakta-bhāva aṅgīkāre | āpani ācari bhakti śikhāimu sabhāre ||

«Yo mismo tomaré el estado de ánimo de un devoto, y practicando Yo mismo la devoción, se la enseñaré a todos.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 3.20

Pero ¿por qué tuvo que venir el mismo Kṛṣṇa para esto? Cualquiera de Sus porciones podía iniciar el canto de los nombres. El texto responde:

yuga-dharma-pravartana haẏa aṁśa haite | āmā vinā anye nāre vraja-prema dite ||

«El dharma de la era puede iniciarlo incluso una porción de Mí. Pero nadie fuera de Mí puede dar el amor de Vraja.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 3.25

Rūpa Gosvāmī dice cuál es ese regalo:

anarpita-carīṁ cirāt karuṇayāvatīrṇaḥ kalau / samarpayitum unnatojjvala-rasāṁ sva-bhakti-śriyam | hariḥ puraṭa-sundara-dyuti-kadamba-sandīpitaḥ / sadā hṛdaya-kandare sphuratu vaḥ śacī-nandanaḥ ||

«Por misericordia vino en la era de Kali para dar lo que no se había dado en muchísimo tiempo: el sabor más alto y más radiante del amor por Él. Que Hari, el hijo de Śacī, brillante con la belleza del oro fundido, brille siempre en la cueva de tu corazón.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 1.4

La razón interna es para Él mismo. Kṛṣṇa quería conocer algo que no podía conocer como Kṛṣṇa:

śrī-rādhāyāḥ praṇaya-mahimā kīdṛśo vānayaivā- / svādyo yenādbhuta-madhurimā kīdṛśo vā madīyaḥ | saukhyaṁ cāsyā mad-anubhavataḥ kīdṛśaṁ veti lobhāt / tad-bhāvāḍhyaḥ samajani śacī-garbha-sindhau harīnduḥ ||

«“¿Qué tan grande es el amor de Rādhā? ¿Cuál es Mi maravillosa dulzura que solo ella puede saborear? ¿Y qué felicidad siente ella cuando Me saborea?” — deseando saber esto, la luna de Hari, llena del sentimiento de ella, se elevó del océano del vientre de Śacī.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 1.6

¿Por qué no podía saberlo como Kṛṣṇa? Porque Kṛṣṇa es el amado, y Rādhā es la que ama. El amado nunca siente desde adentro lo que es amar. Para saberlo, Kṛṣṇa tuvo que tomar el corazón de Rādhā.

prema-rasa-niryāsa karite āsvādana | rāga-mārga bhakti loke karite pracāraṇa ||

«Para saborear la esencia misma del rasa del amor, y para difundir en el mundo la devoción en el camino del amor espontáneo.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 4.15

Y acá las dos razones se encuentran. Él saborea el amor de Rādhā y lo regala. Por eso se Lo llama mahā-vadānya, el más generoso de todos:

namo mahā-vadānyāya / kṛṣṇa-prema-pradāya te | kṛṣṇāya kṛṣṇa-caitanya- / nāmne gaura-tviṣe namaḥ ||

«Me inclino ante Ti, el más generoso de todos, que das el amor por Kṛṣṇa: ante el mismo Kṛṣṇa, que lleva el nombre de Kṛṣṇa Caitanya y brilla como el oro.» — Caitanya-caritāmṛta, Madhya 19.53

¿Por qué el más generoso? Porque da el tesoro más grande — el sabor del amor que solo conocen los compañeros más cercanos de Kṛṣṇa en el mundo espiritual — a las personas más caídas, en la era más oscura, y no pide nada a cambio.

Ahora que sabemos quién habla, escuchemos.

Verso 1: lo que hace el Nombre

ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇaṁ / śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇaṁ vidyā-vadhū-jīvanam / ānandāmbudhi-vardhanaṁ prati-padaṁ pūrṇāmṛtāsvādanaṁ / sarvātma-snapanaṁ paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam

«¡Que triunfe el canto en conjunto de los nombres de Kṛṣṇa! Limpia el espejo del corazón y apaga el gran incendio forestal de la vida material. Derrama luz de luna sobre el nenúfar blanco de la buena fortuna y es la vida de la novia del conocimiento. Hace crecer el océano de la alegría, da el sabor del néctar pleno a cada paso y baña todo el ser.» — Śikṣāṣṭaka 1

PalabraSignificado
ceto-darpaṇa-mārjanamla limpieza del espejo del corazón
bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇamel apagar el gran incendio forestal de la existencia
śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇamel derramar luz de luna sobre el nenúfar blanco del bien
vidyā-vadhū-jīvanamla vida de la novia, el conocimiento
ānanda-ambudhi-vardhanamel crecer del océano de la alegría
prati-padam pūrṇa-amṛta-āsvādanama cada paso, el sabor del néctar pleno
sarva-ātma-snapanamel baño de todo el ser
param vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanamque el canto de los nombres de Kṛṣṇa triunfe supremamente

El primer verso no pide nada. Simplemente describe lo que hace el Nombre. Siete efectos, uno tras otro.

Limpia el espejo del corazón. La Gītā dice que nuestra conciencia pura está cubierta por el deseo «como un espejo está cubierto de polvo» (Bhagavad-gītā 3.38; escribí sobre esto en el artículo sobre el sabor superior). El Nombre limpia ese polvo. Y entonces nos vemos como realmente somos. La Kali-santaraṇa Upaniṣad dice lo mismo de los dieciséis nombres del mahā-mantra:

hare rāma hare rāma rāma rāma hare hare | hare kṛṣṇa hare kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa hare hare || iti ṣoḍaśakaṃ nāmnāṃ kalikalmaṣanāśanam | nātaḥ parataropāyaḥ sarvavedeṣu dṛśyate || …

«Estos dieciséis nombres destruyen la suciedad de la era de Kali. No se ve un camino mejor que este en todos los Vedas.» — Kali-santaraṇa Upaniṣad 2

Apaga el incendio forestal. La vida material se compara con un fuego que empieza solo en un bosque: nadie lo encendió, y sin embargo todo arde. Viśvanātha Cakravartī usa la misma imagen para el guru, que viene como una nube de lluvia de misericordia:

saṁsāra-dāvānala-līḍha-loka- / trāṇāya kāruṇya-ghanāghanatvam / prāptasya kalyāṇa-guṇārṇavasya / vande guroḥ śrī-caraṇāravindam

«El mundo arde en el incendio forestal del nacimiento y la muerte. Para salvarlo, él se ha vuelto una nube de lluvia de misericordia.» — Gurvaṣṭaka 1

Derrama luz de luna sobre el nenúfar blanco. Hay un lirio de agua blanco, el kairava, que se abre solo de noche, a la luz de la luna. Nuestra buena fortuna es como esa flor: está cerrada hasta que el Nombre brilla sobre ella.

Esta imagen puede leerse más hondo. El lirio es el alma. Se encuentra en la noche, en la era oscura de Kali, y está cerrada. Y Śrī Caitanya es la luna. El Caitanya-caritāmṛta lo llama «la luna de Hari», y empieza con estas palabras:

vande śrī-kṛṣṇa-caitanya-nityānandau sahoditau | gauḍodaye puṣpavantau citrau śandau tamonudau ||

«Me inclino ante Śrī Kṛṣṇa Caitanya y Nityānanda, que han salido juntos sobre Gauḍa como el sol y la luna: maravillosos, dadores del bien y disipadores de la oscuridad». — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 1.2

La oscuridad que disipan, observa el comentario de la biblioteca, no es la de afuera sino la del corazón. Con Su luz, con el Nombre que Él trae, se abre el lirio del alma. Despierta a su verdadera naturaleza: el servicio dichoso a Rādhā y Kṛṣṇa.

Es la vida de la novia del conocimiento. El conocimiento sin amor es como una novia sin su novio: sin vida. Por medio del Nombre, el conocimiento se vuelve una relación viva.

Hace crecer el océano de la alegría. Un océano común tiene orillas. Este no deja de crecer.

A cada paso, el sabor del néctar pleno. No «al final», no «después de muchos años»: a cada paso, prati-padam.

Baña todo el ser. No solo la mente. Todo.

Y fíjense en la última palabra: saṅkīrtana. No solo kīrtana —cantar—, sino saṅ-kīrtana. El prefijo sam- tiene dos sentidos. El primero es «juntos»: saṅkīrtana es cantar juntos. El segundo es «plenamente, como corresponde», como en samyak, «correctamente, por completo». Así que saṅkīrtana es también un canto pleno y completo: cantar el Nombre como debe cantarse, sin ofensas.

Bhaktivinoda Ṭhākura dice justamente esto en el Harināma-cintāmaṇi. Después de describir cómo evitar la ofensa al guru —con humildad, servicio y respeto—, concluye:

e rūpa ācāre kṛṣṇa nāma saṅkīrtane | sarva siddhi haya prabho bale śruti gaṇe ||56||

«Con esa conducta, el saṅkīrtana del nombre de Kṛṣṇa da toda perfección, oh Señor; así lo dicen las escrituras». — Harināma-cintāmaṇi 6.56

Volveremos a esto en el verso 3: el Nombre siempre es poderoso, pero su fruto pleno llega cuando se canta plenamente.

Cuando Mahāprabhu les recitó este verso a Sus amigos, empezó así:

harṣe prabhu kahe — śuna svarūpa rāma-rāya | nāma-saṅkīrtana — kalau parama upāya ||

«Con alegría el Señor dijo: “Escuchen, Svarūpa y Rāmarāya: en la era de Kali, cantar juntos los nombres es el camino más alto.”» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.8

saṅkīrtana-yajñe kalau kṛṣṇa-ārādhana | sei ta sumedhā pāya kṛṣṇera caraṇa ||

«En Kali, a Kṛṣṇa se Lo adora con el sacrificio del saṅkīrtana. Quien hace esto es sabio, y alcanza los pies de Kṛṣṇa.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.9

nāma-saṅkīrtana haite sarvānartha-nāśa | sarva-śubhodaya kṛṣṇa-premera ullāsa ||

«Al cantar los nombres, todo lo malo se destruye, todo lo bueno aparece, y el amor por Kṛṣṇa se alegra.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.11

Y después del verso, explicó:

saṅkīrtana haite — pāpa-saṁsāra-nāśana | citta-śuddhi, sarva-bhakti-sādhana-udgama ||

«Del saṅkīrtana vienen el fin del pecado y de la vida material, la limpieza del corazón y el comienzo de toda práctica devocional…» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.13

kṛṣṇa-premodgama, premāmṛta-āsvādana | kṛṣṇa-prāpti, sevāmṛta-samudre majjana ||

«…el despertar del amor por Kṛṣṇa, el sabor del néctar del amor, alcanzar a Kṛṣṇa y sumergirse en el océano del néctar del servicio.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.14

Verso 2: tanta misericordia, y ninguna atracción

nāmnām akāri bahudhā nija-sarva-śaktis / tatrārpitā niyamitaḥ smaraṇe na kālaḥ / etādṛśī tava kṛpā bhagavan mamāpi / durdaivam īdṛśam ihājani nānurāgaḥ

«Te has mostrado en muchos nombres, y en ellos has puesto todo Tu poder. Y no hay horarios fijos para recordarlos. Así es Tu misericordia, oh Señor. Y así es mi desgracia: no siento atracción por ellos.» — Śikṣāṣṭaka 2

PalabraSignificado
nāmnām akāri bahudhāTe has mostrado en muchos nombres
nija-sarva-śaktiḥ tatra arpitāhas puesto en ellos todo Tu propio poder
niyamitaḥ smaraṇe na kālaḥno hay un horario fijo para recordarlos
etādṛśī tava kṛpā bhagavanasí es Tu misericordia, oh Señor
mama api durdaivam īdṛśamy así es mi desgracia
iha ajani na anurāgaḥno ha nacido en mí atracción por ellos

El primer verso dijo lo que da el Nombre. El segundo dice algo doloroso: en mí no funciona. No porque el Nombre sea débil. Dios lo hizo lo más fácil posible: muchos nombres, todo Su poder puesto en ellos, ninguna regla de tiempo ni de lugar. Y aun así no hay anurāga: ni atracción, ni sabor.

Miren la palabra que usa: durdaiva, «mala suerte, desgracia». No «pecado», no «pereza». Solo una confesión tranquila y honesta.

¿Qué tan fácil lo hizo Dios? El Caitanya-caritāmṛta cita un verso del Bṛhan-nāradīya Purāṇa:

harer nāma harer nāma harer nāmaiva kevalam | kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva gatir anyathā ||

«¡El nombre de Hari, el nombre de Hari, solo el nombre de Hari! En la era de Kali no hay otro camino, no hay otro camino, no hay otro camino.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 17.21

Y el Bhāgavatam dice que el Nombre actúa incluso cuando se pronuncia sin cuidado:

sāṅketyaṃ pārihāsyaṃ vā stobhaṃ helanameva vā / vaikuṇṭhanāmagrahaṇamaśeṣāghaharaṃ viduḥ

«Ya sea como alusión a otra cosa, en broma, como relleno en una canción o incluso con falta de respeto, tomar el nombre del Señor quita todos los pecados.» — Śrīmad-Bhāgavatam 6.2.14

Mahāprabhu explicó:

aneka lokera vāñchā aneka-prakāra | kṛpāte karila aneka-nāmera pracāra ||

«Las personas tienen muchos deseos distintos. Por eso, por misericordia, Él dio muchos nombres.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.17

khāite śuite yathā tathā nāma laya | kāla-deśa-niyama nāhi, sarva-siddhi haya ||

«Comiendo o acostado, uno puede cantar el Nombre en cualquier lugar. No hay reglas de tiempo ni de lugar, y llega toda perfección.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.18

sarva-śakti nāme dilena kariyā vibhāga | āmāra durdaiva — nāme nāhi anurāga ||

«Él puso todos Sus poderes en los nombres. Y mi desgracia es esta: no tengo amor por el Nombre.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.19

Acá empieza la verdadera vida espiritual: con la honestidad. No con «soy un gran devoto», sino con «tengo en las manos el tesoro más grande, y no lo siento».

Y esta honestidad importa, porque la vida humana se acaba. El tesoro está en nuestras manos solo por un tiempo, y llegó a nosotros por la gran misericordia de Dios. Sería un gran dolor llegar al final de la vida y ver que lo tuvimos en las manos todo el tiempo y nunca lo usamos. Kṛṣṇa mismo lo dice:

nṛ-deham ādyaṃ su-labhaṃ su-durlabhaṃ / plavaṃ su-kalpaṃ guru-karṇadhāram / mayānukūlena nabhasvateritaṃ / pumān bhavābdhiṃ na taret sa ātma-hā

«El cuerpo humano es una barca bien hecha: tan fácil de obtener, y a la vez tan rara. El guru es su timonel, y Yo soy el viento favorable que la impulsa. Quien tiene una barca así y no cruza el océano del nacimiento y la muerte destruye su propia alma». — Śrīmad-Bhāgavatam 11.20.17

La barca está aquí. El viento sopla. El Nombre está en nuestras manos. Solo falta el sabor, y el verso siguiente nos dice cómo encontrarlo.

Verso 3: por qué no hay sabor, y qué hacer

tṛṇād api sunīcena taror api sahiṣṇunā / amāninā mānadena kīrtanīyaḥ sadā hariḥ

«Quien se siente más bajo que una brizna de hierba, quien es más paciente que un árbol, quien no quiere respeto para sí y da respeto a todos: esa persona puede cantar siempre el nombre de Hari.» — Śikṣāṣṭaka 3

PalabraSignificado
tṛṇāt api su-nīcenapor quien es más bajo incluso que una brizna de hierba
taroḥ api sahiṣṇunāpor quien es más paciente incluso que un árbol
amānināpor quien no busca honor para sí
mānadenapor quien da honor a los demás
kīrtanīyaḥ sadā hariḥHari ha de ser cantado siempre

Pero aquí hay un enigma. Si el Nombre quita los pecados incluso cuando se dice en broma, ¿por qué no me da sabor por él? Porque quitar el pecado y dar amor son dos cosas distintas. El Nombre quema el pecado, se diga como se diga. Pero el amor por el Nombre, anurāga, nace solo cuando el Nombre se canta de la manera correcta. (La tradición nombra también otra cosa que bloquea el sabor: las ofensas contra el Nombre y contra los devotos. Escribí sobre eso en el estudio sobre el pecado.) De esa manera correcta de cantar trata justamente el tercer verso. Mahāprabhu lo presentó con estas palabras:

ye-rūpe laile nāma prema upajāya | tāra lakṣaṇa śuna svarūpa rāma-rāya ||

«Escuchen, Svarūpa y Rāmarāya, las señales de cómo hay que cantar el Nombre para que nazca el amor.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.20

El verso nombra cuatro cualidades. Se reducen a dos: la humildad — ser más bajo que la hierba, no querer honores para uno mismo — y la paciencia, como la de un árbol. Y de estas dos crece una tercera: honrar a todos. Cuando faltan, el Nombre se canta, pero el sabor no llega.

Humildad: «más bajo que una brizna de hierba», «no querer respeto para uno mismo». A la hierba la pisan todo el día y no protesta; simplemente vuelve a levantarse. ¿Qué significa esto en la práctica? Significa no querer subir a la cima de este mundo. No ponerse como meta ocupar una posición alta, ser importante, estar por encima de los demás. Porque si esa es tu meta, toda tu atención se va ahí. Pasas toda tu vida humana subiendo esa escalera. Y simplemente no te queda atención para el Nombre.

Paciencia: «más paciente que un árbol». Kṛṣṇa dice en la Gītā:

mātrāsparśās tu kaunteya śītoṣṇasukhaduḥkhadāḥ | āgamāpāyino 'nityās tāṁs titikṣasva bhārata ||

«El contacto de los sentidos con sus objetos da frío y calor, placer y dolor. Vienen y se van; no duran. Aprende a soportarlos, oh Bhārata.» — Bhagavad-gītā 2.14

Miren con atención: Kṛṣṇa pone en una misma fila el frío y el calor, la felicidad y la infelicidad. Todo eso hay que soportarlo. ¿Por qué? Porque todo eso puede apartar a una persona de la meta principal de la vida.

¿Y cuál es la meta principal de la vida humana? El Vedānta-sūtra empieza con ella, en sus primeras palabras:

athāto brahmajijñāsā

«Ahora, por lo tanto, ha llegado el momento de indagar sobre Brahman: sobre el Señor, la fuente de todo.» — Vedānta-sūtra 1.1.1

Baladeva explica: «ahora», después de que una persona ha obtenido la compañía de alguien que conoce la verdad; «por lo tanto», porque todo lo demás que una persona puede lograr es limitado y no dura.

Así que la paciencia significa esto: pase lo que pase en la vida — calor o frío, comodidad o incomodidad, la llamada felicidad o la llamada infelicidad —, sigue indagando sobre Dios. No dejes que el clima de la vida se lleve tu atención.

¿Y cómo se llega a conocer a Dios en la tradición gauḍīya vaiṣṇava? Ante todo, escuchando y cantando. Escuchando sobre Él, hablando sobre Él, escuchando Sus nombres, repitiendo Sus nombres.

Hay una condición más, y es muy importante: escuchar de una fuente pura. La tradición compara escuchar sobre Dios de alguien que no es devoto con beber leche que tocó una serpiente. Parece leche. Pero lleva veneno.

Y cuando se escucha de los puros, pasa lo contrario. Kapila dice:

satāṃ prasaṅgān mama vīrya-saṃvido bhavanti hṛt-karṇa-rasāyanāḥ kathāḥ / taj-joṣaṇād āśv apavarga-vartmani śraddhā ratir bhaktir anukramiṣyati

«En la compañía de los puros, las conversaciones sobre Mis hazañas se vuelven un néctar que sana los oídos y el corazón. Y al saborearlas, la persona pronto obtiene, una tras otra, fe, luego atracción, luego devoción.» — Śrīmad-Bhāgavatam 3.25.25

Ratiḥ: «atracción». Es justo lo que, según el verso 2, faltaba. Y aquí se ve de dónde viene: de escuchar, en la compañía de los puros.

Así que el tercer verso es la clave del segundo. ¿Por qué el Nombre no me atrae? Porque mi atención está ocupada en subir, y mi paciencia se rompe con cada cambio de clima. Para tener atención para el Nombre, necesito dejar el deseo de estar alto en este mundo: eso es la humildad. Y necesito seguir escuchando y cantando, sean cuales sean las circunstancias: eso es la paciencia.

Mahāprabhu explicó lo del árbol de una manera hermosa:

uttama hañā āpanāke māne tṛṇādhama | dui-prakāre sahiṣṇutā kare vṛkṣa-sama ||

«Aun cuando es elevado, se considera más bajo que la hierba. Y es paciente como un árbol, de dos maneras:» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.22

vṛkṣa yena kāṭileha kichu nā bolaya | śukāiyā maile kāre pānī nā māgaya ||

«Un árbol, aunque lo corten, no dice nada. Aunque se esté secando y muriendo, no le pide agua a nadie.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.23

yei ye māgaye, tāre deya āpana-dhana | gharma-vṛṣṭi sahe, ānera karaye rakṣaṇa ||

«A quien le pide cualquier cosa, le da su propia riqueza. Soporta el sol y la lluvia, y da refugio a los demás.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.24

uttama hañā vaiṣṇava habe nirabhimāna | jīve sammāna dibe jāni kṛṣṇa-adhiṣṭhāna ||

«Aun siendo elevado, un vaiṣṇava está libre de orgullo. Da respeto a todo ser vivo, sabiendo que Kṛṣṇa vive en ellos.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.25

ei-mata hañā yei kṛṣṇa-nāma laya | kṛṣṇera caraṇe tāra prema upajaya ||

«Quien canta el nombre de Kṛṣṇa de esta manera, en él nace el amor por los pies de Kṛṣṇa.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.26

«Da respeto, sabiendo que Kṛṣṇa vive en ellos». Por eso el vaiṣṇava honra a todos: no como una costumbre educada, sino porque ve quién vive dentro de cada uno.

Este verso era tan importante para Mahāprabhu que pidió a todos que lo llevaran como un collar:

ūrdhva-bāhu kari kahoṅ śuna sarva-loka | nāma-sūtre gāṅthi para kaṇṭhe ei śloka ||

«Con los brazos en alto, digo: ¡escuchen todos! Ensarten este verso en el hilo del Nombre y llévenlo alrededor del cuello.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 17.32

Kṛṣṇa en la Gītā describe al devoto que Le es querido con las mismas cualidades:

adveṣṭā sarva-bhūtānāṁ maitraḥ karuṇa eva ca | nirmamo nirahaṅkāraḥ sama-duḥkha-sukhaḥ kṣamī ||

«Quien no odia a ningún ser vivo, quien es amigable y bondadoso con todos, libre del “mío” y del orgullo, igual en el dolor y en la alegría, quien perdona»: ese devoto, dice el verso siguiente, Me es querido. — Bhagavad-gītā 12.13–14

samaḥ śatrau ca mitre ca tathā mānāpamānayoḥ | śītoṣṇa-sukha-duḥkheṣu samaḥ saṅga-vivarjitaḥ ||

«Igual ante el enemigo y el amigo, en el honor y en la deshonra, en el frío y el calor, en la felicidad y el dolor, libre de apego»: esa persona, dice el verso siguiente, Me es querida. — Bhagavad-gītā 12.18–19

Y el Bhāgavatam muestra la forma más profunda de la paciencia: ver incluso el propio sufrimiento como misericordia del Señor:

tat te 'nukampāṃ su-samīkṣamāṇo bhuñjāna evātma-kṛtaṃ vipākam / hṛd-vāg-vapurbhir vidadhan namas te jīveta yo mukti-pade sa dāya-bhāk

«Quien, mientras vive los frutos de sus propios actos pasados, sigue buscando Tu misericordia en todo, y se inclina ante Ti con el corazón, las palabras y el cuerpo, es el heredero legítimo de la liberación.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.14.8

Verso 4: ni riqueza, ni seguidores, ni belleza

na dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ / kavitāṁ vā jagad-īśa kāmaye / mama janmani janmanīśvare / bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi

«Oh Señor del mundo, no quiero riqueza, ni seguidores, ni mujeres hermosas, ni fama de poeta. Nacimiento tras nacimiento, que yo tenga devoción por Ti: una devoción sin ninguna causa.» — Śikṣāṣṭaka 4

PalabraSignificado
na dhanamni riqueza
na janamni gente: seguidores, una posición alta entre la gente
na sundarīmni una mujer hermosa
kavitām vāni poesía: saber y fama
jagat-īśa kāmayeoh Señor del mundo, deseo
mama janmani janmanipara mí, nacimiento tras nacimiento
bhavatāt bhaktiḥ ahaitukī tvayique haya devoción sin causa por Ti

Ahora que se nombraron la humildad y la paciencia, el cuarto verso muestra lo que pide un corazón humilde.

Fíjense en lo que se rechaza. No vicios, sino cosas buenas. El dinero, que da seguridad. La gente, que da respeto e influencia. El amor y la belleza. El talento y la fama. Justamente aquello para lo que vive la mayoría de las personas.

Los Vedas nombran cuatro metas de la vida humana: dharma, una vida recta; artha, la riqueza y el éxito; kāma, el placer; y mokṣa, la liberación. En este verso se puede ver cómo se dejan de lado las cuatro. La riqueza y los seguidores son lo que la gente busca a través del artha. Una mujer hermosa es kāma. La poesía representa el saber, el refinamiento y el buen nombre: el tipo de honor que crece de una vida recta y culta, el fruto del dharma. E incluso mokṣa: miren las palabras janmani janmani, «nacimiento tras nacimiento». Ni siquiera pide dejar de nacer. Que haya nacimiento tras nacimiento, con tal de que haya devoción.

Esa es la quinta meta de la vida: prema, el amor por Dios. El Caitanya-caritāmṛta dice:

kṛṣṇa-viṣaẏaka premā—parama puruṣārtha | yāra āge tṛṇa-tulya cāri puruṣārtha ||

«El amor por Kṛṣṇa es la meta más alta de la vida. Ante él, las cuatro metas son como una brizna de hierba.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 7.84

pañcama puruṣārtha—premānandāmṛta-sindhu | mokṣādi ānanda yāra nahe eka bindu ||

«La quinta meta es un océano del néctar de la alegría del amor. La alegría de la liberación y lo demás no es ni una gota de él.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 7.85

En este sentido, un vaiṣṇava va más allá de lo que la gente suele llamar una vida humana. Una persona común vive para las cuatro metas. Un vaiṣṇava vive para la quinta.

Los grandes devotos del Bhāgavatam dicen lo mismo:

na pārameṣṭhyaṃ na mahendra-dhiṣṇyaṃ / na sārvabhaumaṃ na rasādhipatyam / na yoga-siddhīr apunar-bhavaṃ vā / mayy arpitātmecchati mad vinānyat

«Ni el puesto de Brahmā, ni el trono de Indra, ni el dominio sobre toda la tierra, ni el poder sobre los mundos inferiores, ni los poderes del yoga, ni siquiera la libertad del renacimiento: quien se ha entregado a Mí no quiere nada más que a Mí.» — Śrīmad-Bhāgavatam 11.14.14

na nākapṛṣṭhaṃ na ca pārameṣṭhyaṃ na sārvabhaumaṃ na rasādhipatyam / na yogasiddhīrapunarbhavaṃ vā samañjasa tvā virahayya kāṅkṣe

«Ni el cielo, ni el asiento de Brahmā, ni toda la tierra, ni los mundos inferiores, ni los poderes del yoga, ni la liberación: no quiero nada de eso, oh Señor, si significa estar lejos de Ti.» — Śrīmad-Bhāgavatam 6.11.25

Y ahaitukī: «sin causa». El Bhāgavatam define la devoción pura con la misma palabra:

lakṣaṇaṃ bhakti-yogasya nirguṇasya hy udāhṛtam / ahaituky avyavahitā yā bhaktiḥ puruṣottame

«Esta es la señal de la devoción pura: una devoción a la Persona Suprema que no tiene causa y que nada puede interrumpir.» — Śrīmad-Bhāgavatam 3.29.12

¿Por qué sin causa? Acá hay que ser cuidadosos. No significa que el devoto haga las cosas sin ningún motivo. Hay un motivo, pero no es material. Kṛṣṇa mismo dice lo que reciben Sus devotos:

mac-cittā mad-gata-prāṇā bodhayantaḥ parasparam / kathayantaś ca māṁ nityaṁ tuṣyanti ca ramanti ca

«Sus pensamientos están absortos en Mí, su vida está entregada a Mí. Se iluminan unos a otros y siempre hablan de Mí, y sienten satisfacción, y se alegran.» — Bhagavad-gītā 10.9

Así que el devoto sí quiere algo: saborear esta alegría, el rasa. Lo que ahaitukī quita son las otras causas, las que convierten el amor en un comercio. No bhukti: el disfrute material, aquí o en los planetas celestiales. No mukti: la liberación. No siddhi: los poderes yóguicos. Nada de eso es el motivo:

kṛṣṇa-bhakta niṣkāma, ataeva śānta | bhukti-mukti-siddhi-kāmī sakali aśānta ||

«El devoto de Kṛṣṇa está libre de esos deseos y por eso está en paz, mientras que todos los que desean disfrute, liberación o poderes yóguicos están inquietos.» — Caitanya-caritāmṛta, Madhya 19.149

Todo lo que tiene una causa así tiene un precio, y entonces es un comercio, no amor. Pero la devoción misma sí tiene una causa: la devoción. Se puede decir de otro modo: el rasa es la causa de la bhakti; el prema es la causa de la bhakti. El devoto no hace nada sin motivo. Simplemente, su motivo es puro. Más adelante, en el verso 6, Mahāprabhu dirá claramente cuál es esa causa pura.

Mahāprabhu explicó este verso de una manera muy conmovedora. Mientras hablaba, Su humildad crecía:

kahite kahite prabhura dainya bāḍilā | śuddha-bhakti kṛṣṇa-ṭhāñi māgite lāgilā ||

«Mientras hablaba, la humildad del Señor creció, y empezó a pedirle a Kṛṣṇa devoción pura.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.27

premera svabhāva — yāhāṅ premera sambandha | sei māne — kṛṣṇe mora nāhi prema-gandha ||

«Esta es la naturaleza del amor: donde hay amor verdadero, quien lo tiene piensa: “No tengo ni un rastro de amor por Kṛṣṇa”.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.28

dhana jana nāhi māgoṅ, kavitā sundarī | śuddha-bhakti deha more kṛṣṇa kṛpā kari ||

«No pido riqueza ni gente, ni poesía ni belleza. Kṛṣṇa, sé misericordioso: dame devoción pura.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.30

Verso 5: una mota de polvo a Tus pies

ayi nanda-tanuja kiṅkaraṁ / patitaṁ māṁ viṣame bhavāmbudhau / kṛpayā tava pāda-paṅkaja- / sthita-dhūlī-sadṛśaṁ vicintaya

«Oh hijo de Nanda, soy Tu sirviente, pero he caído en el terrible océano de la vida material. Por favor, sé bondadoso: considérame una mota de polvo a Tus pies de loto.» — Śikṣāṣṭaka 5

PalabraSignificado
ayi nanda-tanujaoh hijo de Nanda
kiṅkaram patitam māma mí, Tu sirviente, que ha caído
viṣame bhava-ambudhauen el terrible océano de la existencia material
kṛpayāpor Tu misericordia
tava pāda-paṅkaja-sthita-dhūlī-sadṛśamcomo una mota de polvo que está a Tus pies de loto
vicintayapor favor, considérame

Fíjense cómo ha cambiado la forma de dirigirse a Él. En el verso 4 era «oh Señor del mundo». Ahora es «oh hijo de Nanda». El Señor del mundo está lejos. El hijo de Nanda es el niño de Vraja, cercano y querido.

Y fíjense en lo que dice de sí mismo: kiṅkaram, «Tu sirviente». No dice «quiero llegar a ser Tu sirviente». Dice: ya lo soy. Solo me caí. El alma no es una extraña que necesita ser aceptada. Es un sirviente que se olvidó. Kṛṣṇa dice lo mismo en la Gītā:

mamaivāṁśo jīva-loke jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ | manaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi prakṛti-sthāni karṣati ||

«Los seres vivos de este mundo son Mis partes eternas. Pero luchan con seis sentidos —los cinco sentidos y la mente—, y son esos sentidos los que pertenecen a la naturaleza material.» — Bhagavad-gītā 15.7

¿Y qué pide? No «sácame de aquí». Pide: vicintaya, «considérame…». Una mota de polvo a los pies. El polvo no pide nada. Simplemente se queda cerca.

Pero ¿por qué polvo? ¿Por qué no una flor a Sus pies, o un sirviente que está a Su lado? Esta imagen se abre despacio, capa por capa.

El polvo es el lugar más bajo. Los pies son la parte más baja del cuerpo, y el polvo está todavía más abajo, bajo los pies. Pedir ser polvo es pedir el último lugar. Es otra vez el verso 3: más humilde que una brizna de hierba. Y sin embargo, miren quién quiere este último lugar:

dhanyā aho amī ālyo govindāṅghry-abja-reṇavaḥ / yān brahmeśau ramā devī dadhur mūrdhny agha-nuttaye

«Benditas, oh amigas, estas motas de polvo de los pies de loto de Govinda: Brahmā, Śiva y la diosa Ramā las ponen sobre su cabeza para alejar el pecado.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.30.29

Lo que está bajo Sus pies, los más grandes lo ponen sobre su cabeza. El lugar más bajo resulta ser el más alto.

El polvo siempre está cerca. Fíjense en la palabra sthita del verso: «que yace, que permanece». En Vraja, Kṛṣṇa camina descalzo. Vaya adonde vaya, el polvo toca Sus plantas. No tiene que ir a ninguna parte, ni ganarse nada, ni esperar a que lo llamen. Simplemente está ahí, donde están Sus pies, y a cada paso Él mismo lo toca.

El polvo guarda Su marca. Cuando las gopīs buscaban a Kṛṣṇa en el bosque de noche, lo encontraron por el polvo. Sus pies habían dejado huellas en él:

padāni vyaktam etāni nanda-sūnor mahātmanaḥ / lakṣyante hi dhvajāmbhoja- vajrāṅkuśa-yavādibhiḥ

«Está claro: estas son las huellas del hijo de Nanda. Se reconocen por la bandera, el loto, el rayo, el aguijón, el grano de cebada y las demás marcas.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.30.25

El polvo no tiene forma propia. Toma la forma de Su pie y guarda los signos de Su planta. La oración se puede leer también así: que yo no tenga forma propia; que lleve Tu marca.

¿Y cómo se acerca a esos pies un alma caída? Prahlāda da una respuesta sorprendente: por el polvo de otros pies.

naiṣāṃ matistāvadurukramāṅghriṃ spṛśatyanarthāpagamo yadarthaḥ / mahīyasāṃ pādarajo 'bhiṣekaṃ niṣkiñcanānāṃ na vṛṇīta yāvat

«Su mente no toca los pies del Señor — los pies que quitan toda desgracia — hasta que eligen bañarse en el polvo de los pies de las grandes almas que no poseen nada.» — Śrīmad-Bhāgavatam 7.5.32

Para llegar a ser polvo a los pies de Kṛṣṇa, primero se toma el polvo de los pies de Sus devotos. Es otra vez la humildad, la misma del verso 3.

Las almas más grandes de Vraja lo entendían. Brahmā, el creador del mundo, no pidió su alto puesto. Pidió el polvo de la gente de Vraja:

tad bhūri-bhāgyam iha janma kim apy aṭavyāṃ / yad gokule 'pi katamāṅghri-rajo-'bhiṣekam / yaj-jīvitaṃ tu nikhilaṃ bhagavān mukundas / tv adyāpi yat-pada-rajaḥ śruti-mṛgyam eva

«Esa es la gran fortuna: nacer aquí, en este bosque, como cualquier cosa, y en Gokula bañarse en el polvo de los pies de alguien. Toda su vida es Mukunda, y los Vedas todavía buscan el polvo de sus pies.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.14.34

Jīva Gosvāmī observa que no es un deseo menor. Es el mismo servicio que Brahmā había pedido un momento antes:

anena śrī-gokula-janma-lābhād eva tava pāda-niṣevā-lakṣaṇo yācito bhūri-bhāgaḥ sadaiva setsyatīti sūcitam

«Con esto se muestra: con solo nacer en Gokula, la gran fortuna que pidió, el servicio a Tus pies, se cumplirá para siempre.» — Ṣaṭ-sandarbha 4.140

Y Uddhava, el amigo más cercano de Kṛṣṇa, pidió lo mismo: ser un arbusto en Vṛndāvana, solo para que el polvo de las gopīs cayera sobre él:

āsām aho caraṇa-reṇu-juṣām ahaṁ syāṁ / vṛndāvane kim api gulma-latauṣadhīnām / yā dustyajaṁ sva-janam ārya-pathaṁ ca hitvā / bhejur mukunda-padavīṁ śrutibhir vimṛgyām

«¡Oh, si yo pudiera ser en Vṛndāvana algún arbusto, enredadera o hierba que toque el polvo de sus pies! Ellas dejaron a su familia, tan difícil de dejar, y el camino de la gente respetable, y tomaron el camino de Mukunda, el camino que los Vedas todavía buscan.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 7.46 (Śrīmad-Bhāgavatam 10.47.61)

Así que, cuando Mahāprabhu pide «considérame una mota de polvo a Tus pies», pide todo esto a la vez. El último lugar, que resulta ser el más alto. Estar siempre cerca, tocado a cada paso. No tener forma propia, solo Su marca. Y vivir entre Su gente, en el polvo de sus pies. El polvo no pide nada, y lo tiene todo.

Mahāprabhu explicó:

ati-dainye puna māge dāsya-bhakti-dāna | āpanāke kare saṁsāri-jīva-abhimāna ||

«Con profunda humildad, volvió a pedir el regalo del servicio, considerándose un alma condicionada común.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.31

tomāra nitya-dāsa muñi, tomā pāsariyā | paḍiyāchoṅ bhavārṇave māyā-baddha hañā ||

«Soy Tu sirviente eterno. Pero Te olvidé, y he caído en el océano de la vida material, atado por la ilusión.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.33

kṛpā kari kara more pada-dhūli-sama | tomāra sevaka karoṅ tomāra sevana ||

«Ten misericordia: hazme como el polvo de Tus pies, para que yo, Tu sirviente, pueda servirte.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.34

Vṛtrāsura, nacido entre los demonios, pero un gran devoto, oró de la misma manera en el Bhāgavatam:

ahaṃ hare tava pādaikamūla dāsānudāso bhavitāsmi bhūyaḥ / manaḥ smaretāsupaterguṇāṃste gṛṇīta vāk karma karotu kāyaḥ

«Oh Hari, que yo vuelva a ser sirviente de los sirvientes de aquellos cuyo único refugio son Tus pies. Que mi mente recuerde Tus cualidades, que mi habla las alabe y que mi cuerpo Te sirva.» — Śrīmad-Bhāgavatam 6.11.24

Verso 6: ¿cuándo vendrán las lágrimas?

nayanaṁ galad-aśru-dhārayā / vadanaṁ gadgada-ruddhayā girā / pulakair nicitaṁ vapuḥ kadā / tava nāma-grahaṇe bhaviṣyati

«¿Cuándo, al cantar Tu nombre, se llenarán mis ojos de ríos de lágrimas, se me quebrará la voz de emoción y se me erizará el vello del cuerpo?» — Śikṣāṣṭaka 6

PalabraSignificado
nayanam galat-aśru-dhārayālos ojos, con ríos de lágrimas que corren
vadanam gadgada-ruddhayā girāla boca, con una voz quebrada y temblorosa
pulakaiḥ nicitam vapuḥel cuerpo, cubierto de piel de gallina
kadācuándo
tava nāma-grahaṇe bhaviṣyatisucederá, al tomar Tu nombre

En el verso 2 dijo: no hay atracción. Ahora pide sus señales. Y son señales del cuerpo — lágrimas, una voz quebrada, piel de gallina —, porque no se pueden fingir por mucho tiempo. Vienen solas, cuando el corazón se ha derretido.

Fíjense: esto llega recién en el sexto paso. Después de la honestidad, después de la humildad y la paciencia, después de dejar todas las demás metas, después de conocerse como sirviente. Las lágrimas llegan tarde. Y él pregunta kadā, «¿cuándo?», no «¿cómo puedo hacer que pase?». Porque algo hecho a propósito sería falso.

El Bhāgavatam describe estas señales muchas veces:

kathaṃ vinā roma-harṣaṃ dravatā cetasā vinā / vinānandāśru-kalayā śudhyed bhaktyā vināśayaḥ / vāg gadgadā dravate yasya cittaṃ rudaty abhīkṣṇaṃ hasati kvacic ca / vilajja udgāyati nṛtyate ca mad-bhakti-yukto bhuvanaṃ punāti

«¿Cómo puede purificarse el corazón sin que se erice el vello, sin que el corazón se derrita, sin lágrimas de alegría, sin devoción? Aquel cuya voz se quiebra, cuyo corazón se derrite, que llora una y otra vez y a veces ríe, que sin vergüenza canta en voz alta y baila: ese devoto Mío purifica el mundo entero.» — Śrīmad-Bhāgavatam 11.14.23–24

evaṃ-vrataḥ sva-priya-nāma-kīrtyā jātānurāgo druta-citta uccaiḥ / hasaty atho roditi rauti gāyaty unmāda-van nṛtyati loka-bāhyaḥ

«Viviendo así, al cantar el nombre de su Amado, nace en él la atracción y su corazón se derrite. Ríe fuerte, luego llora, grita, canta y baila como un loco, sin importarle lo que piense la gente.» — Śrīmad-Bhāgavatam 11.2.40

Jāta-anurāgaḥ: «nace la atracción». La misma palabra que, según el verso 2, faltaba: anurāga. Hacia acá lleva el camino.

Y el Bhāgavatam tiene una palabra dura para el corazón que no se conmueve:

tadaśmasāraṃ hṛdayaṃ batedaṃ yadgṛhyamāṇairharināmadheyaiḥ / na vikriyetātha yadā vikāro netre jalaṃ gātraruheṣu harṣaḥ

«Ay, es de hierro el corazón que no cambia cuando se cantan los nombres de Hari. Cuando sí cambia, hay lágrimas en los ojos y se eriza el vello.» — Śrīmad-Bhāgavatam 2.3.24

Mahāprabhu explicó:

puna ati-utkaṇṭhā dainya haila udgama | kṛṣṇa-ṭhāñi māge saprema-nāma-saṅkīrtana ||

«Otra vez surgieron un anhelo profundo y la humildad, y Él le pidió a Kṛṣṇa el canto del Nombre con amor.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.35

prema-dhana vinu vyartha daridra jīvana | dāsa kari vetana more deha prema-dhana ||

«Sin el tesoro del amor, la vida es vacía y pobre. Hazme Tu sirviente, y págame con amor.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.37

Miren esta línea con atención: responde a la pregunta del verso 4. Allí dijimos que la devoción no tiene una causa material, pero sí una pura. Aquí Mahāprabhu la nombra abiertamente. El sirviente sí quiere un pago: vetana. Pero el pago es el amor: más amor por Aquel a quien sirve. No dinero, no posición, no liberación. El pago del amor es más amor. Por eso no es un comercio. En un comercio se sirve para obtener otra cosa; aquí el sirviente pide lo mismo que ya está dando. Y cuanto más recibe, más quiere servir; y cuanto más sirve, más amor se le da. Este círculo no tiene fin.

Verso 7: un instante como una era

yugāyitaṁ nimeṣeṇa cakṣuṣā prāvṛṣāyitam / śūnyāyitaṁ jagat sarvaṁ govinda-viraheṇa me

«En la separación de Govinda, un instante se siente como una era, mis ojos derraman lluvia como la estación de las lluvias, y el mundo entero se siente vacío.» — Śikṣāṣṭaka 7

PalabraSignificado
yugāyitam nimeṣeṇaun parpadeo se ha vuelto una era
cakṣuṣā prāvṛṣāyitamlos ojos se han vuelto la estación de las lluvias
śūnyāyitam jagat sarvamel mundo entero se ha vuelto vacío
govinda-viraheṇa mepor mi separación de Govinda

Acá algo ha cambiado. El sexto verso preguntaba: «¿Cuándo vendrán las lágrimas?». En el séptimo ya han venido. Pero no son lágrimas de alegría. Son lágrimas de separación.

Este es el secreto extraño y hermoso del amor más alto. La tradición dice: la unión tiene un límite, la separación no tiene ninguno. ¿Por qué? Porque cuando el amado está cerca, lo miramos. Pero cuando se ha ido, no pensamos en otra cosa, cada momento, sin pausa. En la separación, el amor lo llena todo. Las gopīs de Vraja le dijeron lo mismo a Kṛṣṇa:

aṭati yad bhavān ahni kānanaṃ truṭi yugāyate tvām apaśyatām / kuṭila-kuntalaṃ śrī-mukhaṃ ca te jaḍa udīkṣatāṃ pakṣma-kṛd dṛśām

«Cuando Tú vas al bosque durante el día, una fracción de segundo se vuelve una era para nosotras, que no podemos verte. Y cuando sí miramos Tu hermoso rostro con su cabello rizado, pensamos que quien hizo nuestros párpados fue un tonto, porque nos hacen parpadear.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.31.15

Truṭi yugāyate: «un instante se vuelve una era». Casi las mismas palabras del Śikṣāṣṭaka: yugāyitam nimeṣeṇa. Mahāprabhu habla con la voz de las gopīs.

Vṛtrāsura dio tres imágenes de este anhelo:

ajātapakṣā iva mātaraṃ khagāḥ stanyaṃ yathā vatsatarāḥ kṣudhārtāḥ / priyaṃ priyeva vyuṣitaṃ viṣaṇṇā mano 'ravindākṣa didṛkṣate tvām

«Como pichones sin alas que esperan a su madre, como terneros hambrientos que anhelan la leche, como una esposa triste que anhela a su esposo que se fue lejos: así mi mente anhela verte, oh Señor de ojos de loto.» — Śrīmad-Bhāgavatam 6.11.26

Mahāprabhu explicó:

rasāntarāveśe haila viyoga-sphuraṇa | udvega-viṣāda-dainye kare pralapana ||

«Absorto en otro sabor del amor, sintió la separación, y empezó a hablar sin control, con inquietud, tristeza y humildad.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.38

udvege divasa nā yāya, kṣaṇa haila yuga-sama | varṣāra megha-prāya aśru variṣe nayana ||

«En la inquietud el día no pasa; un instante se ha vuelto como una era. Mis ojos derraman lágrimas como las nubes de la estación de las lluvias.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.40

govinda-virahe śūnya haila tribhuvana | tuṣānale poḍe yena, nā yāya jīvana ||

«Sin Govinda, los tres mundos se han vuelto vacíos. Ardo como en un fuego lento de cáscaras, y aun así la vida no me deja.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.41

Verso 8: Él es el Señor de mi vida, y nadie más

āśliṣya vā pāda-ratāṁ pinaṣṭu mām / adarśanān marma-hatāṁ karotu vā / yathā tathā vā vidadhātu lampaṭo / mat-prāṇa-nāthas tu sa eva nāparaḥ

«Que me abrace a mí, que estoy entregada a Sus pies, o que me pisotee. Que me rompa el corazón al no mostrarse. Que Él, este amante infiel, haga lo que quiera: solo Él es el Señor de mi vida, y nadie más.» — Śikṣāṣṭaka 8

PalabraSignificado
āśliṣya vā pāda-ratāmya sea que, abrazándome a mí, entregada a Sus pies
pinaṣṭu māmme aplaste
adarśanāt marma-hatām karotu vāo me rompa el corazón al no aparecer
yathā tathā vā vidadhātuque haga lo que Le plazca
lampaṭaḥel amante infiel
mat-prāṇa-nāthaḥ tu saḥ eva na aparaḥsolo Él es el Señor de mi vida, y ningún otro

En sánscrito, las palabras ratām («entregada») y hatām («rota») son femeninas. Quien habla es una mujer. Ya no habla un monje. Habla Rādhā.

Y acá está la palabra más atrevida de los ocho versos: lampaṭa, «un amante infiel», uno que anda con otras mujeres. Rādhā no retira este reproche. Pero ya no decide nada. Que haga lo que quiera. Él es el Señor de mi vida, y ningún otro.

Para esto vino Śrī Caitanya: para conocer desde adentro el amor de Rādhā. En el séptimo verso escuchamos la voz de las gopīs. En el octavo habla la propia Rādhā. Él ya no habla sobre ella: habla como ella. El Caitanya-caritāmṛta dice:

sei bhāve prabhu sei śloka uccārila | śloka uccārite tad-rūpa āpane haila ||

«En ese estado de ánimo el Señor dijo este verso, y al decirlo, Él mismo se volvió ella.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.46

Y luego explicó el verso con las propias palabras de Rādhā. Son de las líneas más hermosas que se han escrito sobre el amor:

āmi kṛṣṇa-pada-dāsī, teṅho rasa-sukha-rāśi, āliṅgiyā kare ātma-sātha | kibā nā dena daraśana, jārena āmāra tanu-mana, tabu teṅho mora prāṇa-nātha ||

«Soy una sirvienta a los pies de Kṛṣṇa, y Él es un océano de la alegría del amor. Puede abrazarme y hacerme Suya, o puede no mostrarse y quemar mi cuerpo y mi mente. Aun así, Él es el Señor de mi vida.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.49

sakhi he, śuna mora manera niścaya | kibā anurāga kare, kibā duḥkha diyā māre, mora prāṇeśa kṛṣṇa, anya naya ||

«Amiga mía, escucha lo que mi corazón ha decidido. Ya sea que me muestre amor o que me mate de tristeza, el Señor de mi vida es Kṛṣṇa, y nadie más.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.50

kibā teṅho lampaṭa, śaṭha dhṛṣṭa sakapaṭa, anya nārī-gaṇa kari sātha | more dite mano-pīḍā, mora āge kare krīḍā, tabu teṅho mora prāṇa-nātha ||

«Quizás sea infiel, un tramposo, atrevido y astuto. Quizás se lleve a otras mujeres y juegue con ellas delante de mí, solo para hacerme daño. Aun así, Él es el Señor de mi vida.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.52

Y acá está el corazón de todo:

nā gaṇi āpana-duḥkha, sabe vāñchi tāṅra sukha, tāṅra sukhe āmāra tātparya | more yadi dile duḥkha, tāṅra haila mahā-sukha, sei duḥkha mora sukha-varya ||

«No cuento mi propio dolor. Solo quiero Su felicidad: Su felicidad es lo único que me importa. Si al darme dolor Él obtiene una gran felicidad, entonces ese dolor es mi mayor felicidad.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.53

Las escrituras tienen dos palabras para esta diferencia: kāma y prema. El Caitanya-caritāmṛta da la definición más clara:

ātmendriẏa-prīti-icchā—tāre bali kāma | kṛṣṇendriẏa-prīti-icchā dhare prema nāma ||

«El deseo de dar placer a los propios sentidos se llama kāma. El deseo de dar placer a los sentidos de Kṛṣṇa lleva el nombre de prema.» — Caitanya-caritāmṛta, Ādi 4.165

Kāma dice: «Te amo porque me haces feliz». Prema dice: «Tu felicidad es mi felicidad, aunque me cueste dolor». Y miren otra vez cómo terminan las palabras de Rādhā (Antya 20.53): ese dolor es «mi mayor felicidad». El prema no pierde la alegría. Encuentra la alegría más alta que existe.

kṛṣṇa mora jīvana, kṛṣṇa mora prāṇa-dhana, kṛṣṇa mora prāṇera parāṇa | hṛdaya-upare dharoṅ, sevā kari sukhī karoṅ, ei mora sadā rahe dhyāna ||

«Kṛṣṇa es mi vida, Kṛṣṇa es el tesoro de mi vida, Kṛṣṇa es la vida de mi vida. Quiero tenerlo sobre mi corazón y hacerlo feliz sirviéndolo: en esto pienso siempre.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.59

mora sukha sevane, kṛṣṇera sukha saṅgame, ataeva deha deṅ dāna | kṛṣṇa more kāntā kari, kahe tumi prāṇeśvarī, mora haya dāsī-abhimāna ||

«Mi felicidad está en servirlo; Su felicidad está en estar conmigo. Por eso Le doy mi cuerpo como regalo. Kṛṣṇa me llama Su amada — “Tú eres la reina de Mi vida” —, pero yo me considero Su sirvienta.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.60

kānta-sevā-sukha-pūra, saṅgama haite sumadhura, tāte sākṣī lakṣmī-ṭhākurāṇī | nārāyaṇera hṛde sthiti, tabu pāda-sevāya mati, sevā kare dāsī-abhimānī ||

«La alegría de servir al amado es más dulce incluso que estar con él. La testigo es la propia Lakṣmī: vive en el pecho de Nārāyaṇa, y sin embargo anhela servir Sus pies, y Lo sirve como una sirvienta.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.61

vrajera viśuddha-prema, yena jāmbūnada-hema, ātma-sukhera yāhe nāhi gandha | se prema jānāite loke, prabhu kaila ei śloke, pade kaila arthera nibandha ||

«El amor puro de Vraja es como el oro más puro: no hay en él ni un rastro de la propia felicidad. Para mostrar este amor al mundo, el Señor dijo este verso y puso su significado en sus palabras.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.63

El Bhāgavatam cuenta que, cuando Kṛṣṇa desapareció de la danza rāsa, las gopīs encontraron las huellas de una gopī junto a las Suyas: Él se la había llevado solo a ella. Y dijeron:

anayārādhito nūnaṃ bhagavān harir īśvaraḥ / yan no vihāya govindaḥ prīto yām anayad rahaḥ

«Esta seguramente adoró de verdad al Señor Hari, para que Govinda, complacido con ella, nos dejara a todas y se la llevara a un lugar secreto.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.30.28

Anayā ārādhitaḥ: «por ella fue adorado». La tradición escucha en estas palabras el nombre Rādhā, «la que adora».

Y el propio Kṛṣṇa admite que nunca podrá pagar un amor así:

na pāraye 'haṃ niravadya-saṃyujāṃ sva-sādhu-kṛtyaṃ vibudhāyuṣāpi vaḥ / yā mābhajan durjara-geha-śṛṅkhalāḥ saṃvṛścya tad vaḥ pratiyātu sādhunā

«No puedo pagarles, ni siquiera en una vida tan larga como la de los devas, por su amor y su servicio puros. Ustedes Me han adorado rompiendo las cadenas del hogar, que son tan difíciles de romper. Que su propia bondad sea su recompensa.» — Śrīmad-Bhāgavatam 10.32.22

Kṛṣṇa no puede pagar este amor. Ni siquiera puede conocerlo del todo desde afuera: Él es el amado. Por eso vino como Śrī Caitanya: para saborear este amor desde adentro, y para dárnoslo.

Todo el camino en ocho pasos

Miren ahora todo el camino.

VersoQué sucede
1Lo que da el Nombre: limpia el corazón, apaga el fuego, da alegría a cada paso
2Una confesión honesta: tengo el tesoro, y no lo siento
3Por qué, y qué hacer: humildad (no querer estar alto) y paciencia (seguir a través del calor y el frío)
4Lo que pide un corazón humilde: no las cuatro metas, solo devoción pura, nacimiento tras nacimiento
5Quién soy: Tu sirviente que cayó; déjame ser una mota de polvo a Tus pies
6La señal del progreso: ¿cuándo vendrán las lágrimas al cantar?
7Las lágrimas han llegado, las lágrimas de la separación; el mundo está vacío sin Govinda
8El amor más alto: el amor de Rādhā, que solo quiere la felicidad de Él

De «que triunfe el Nombre» a «solo Él es el Señor de mi vida». De lo que el Nombre hace por mí, a lo que yo puedo hacer por Él. Ese es todo el camino del alma, en ocho versos.

¿Qué significa esto para nosotros, en la práctica? Canten el Nombre y escuchen sobre Kṛṣṇa cada día; no esperen el ánimo perfecto ni las circunstancias perfectas: la paciencia es seguir con calor y con frío. No gasten la vida trepando: la humildad libera la atención para el Nombre. Escuchen a quienes han probado este sabor. No pidan nada más que devoción. Y si las lágrimas todavía no llegan, recuerden que el mismo Mahāprabhu empezó con unas palabras honestas: «no tengo atracción». El camino empieza justamente ahí.

El Caitanya-caritāmṛta cierra este capítulo así:

pūrve aṣṭa śloka kari loke śikṣā dila | sei aṣṭa ślokera artha āpane āsvādila ||

«Antes, Él compuso ocho versos para enseñar al mundo. Ahora Él mismo saboreó el significado de esos ocho versos.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.65

prabhura śikṣāṣṭaka-śloka yei paḍe śune | kṛṣṇa-prema-bhakti tāra bāḍe dine dine ||

«Quien lee o escucha el Śikṣāṣṭaka del Señor, en él el amor y la devoción por Kṛṣṇa crecen día tras día.» — Caitanya-caritāmṛta, Antya 20.66


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