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Cómo se crea el mundo: el relato védico

Upaniṣads, Purāṇas, el Gītā y el Vedānta-sūtra, leídos juntos. Qué vino primero, quién actúa y por qué existe el mundo.

¿De dónde salió el mundo? Todas las culturas se lo preguntan. La literatura védica no responde con un mito breve. Da un relato largo, cuidadoso, paso a paso, y lo cuenta muchas veces, en muchos libros: los Upaniṣads, los Purāṇas, el Mahābhārata, el Bhagavad-gītā, el Brahma-saṁhitā. Cada libro lo cuenta desde su propio ángulo.

Este estudio pone esos relatos uno al lado del otro. Quiero mostrar tres cosas: qué viene primero y qué sigue; quién actúa en cada paso; y por qué existe el mundo. Sigo la lectura de la tradición gauḍīya vaiṣṇava: el Bhāgavatam, el Brahma-saṁhitā, el Laghu-bhāgavatāmṛta de Rūpa Gosvāmī y el comentario de Baladeva Vidyābhūṣaṇa al Vedānta-sūtra. Todas las citas vienen de la biblioteca vedaword, con un enlace al verso.

Antes de empezar, una regla de método. Cuando distintos libros cuentan la historia de manera distinta, la tradición no elige uno y descarta los demás. Baladeva lo dice claramente: los relatos de las distintas ramas del Veda se suman, porque son una sola enseñanza (Govinda-bhāṣya 2.3.2). Nosotros vamos a hacer lo mismo.

1. La creación es uno de diez temas

El Bhāgavatam dice que un verdadero Purāṇa habla de diez cosas. La creación es solo las dos primeras:

atra sargo visargaśca sthānaṃ poṣaṇam ūtayaḥ / manvantareśānukathā nirodho muktirāśrayaḥ

«Aquí están: la creación primaria, la creación secundaria, la posición, el sustento, los impulsos, las eras de Manu, los relatos del Señor, la disolución, la liberación y el sostén». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.10.1

Y los versos siguientes definen los dos tipos de creación:

bhūtamātrendriyadhiyāṃ janma sarga udāhṛtaḥ / brahmaṇo guṇavaiṣamyādvisargaḥ pauruṣaḥ smṛtaḥ

«El nacimiento de los elementos, los principios sutiles, los sentidos y el intelecto se llama sarga; la creación secundaria, que surge del desequilibrio de las guṇas, se llama visarga: la obra de la Persona». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.10.3

Así que hay dos etapas:

  • Sarga, la creación primaria: aparecen los materiales de construcción del universo.
  • Visarga, la creación secundaria: con esos materiales, Brahmā crea mundos y seres.

El décimo tema, āśraya, «el sostén», es el que sostiene a los otros nueve. Todo el relato de la creación se cuenta para que lleguemos a conocer a Aquel en quien descansa. Tengan esto presente: en esta tradición, la cosmología nunca es un fin en sí misma. Es un camino hacia la Persona.

2. Antes del principio

¿Qué había antes de la creación? Los Upaniṣads responden con una sola voz: un solo Ser, y nada más.

sat eva somya idam agra āsīt ekam eva advitīyam

«El Ser, querido, era esto al principio: uno solo, sin segundo». — Chāndogya Upaniṣad 6.2.1

ātmā vā idam ekaḥ eva agra āsīt na anyat kiñcana miṣat

«Al principio, en verdad, todo esto era solo el Ātman; ninguna otra cosa siquiera parpadeaba». — Aitareya Upaniṣad 1.1.1

El Mahā Upaniṣad le da un nombre a este Ser:

eko ha vai nārāyaṇa āsīnna brahmā neśāno nāpo nāgnīṣomau neme dyāvāpṛthivī na nakṣatrāṇi na sūryo na candramāḥ

«Solo Nārāyaṇa estaba allí: no había Brahmā, ni Śiva, ni las aguas, ni el fuego y la luna, ni el cielo y la tierra, ni las estrellas, ni el sol, ni la luna». — Mahā Upaniṣad 1.1

El Bhāgavatam describe el mismo momento desde adentro:

sa vā eṣa tadā draṣṭā nāpaśyad dṛśyam ekarāṭ / mene 'santam ivātmānaṃ supta-śaktir asupta-dṛk

«Entonces Él, el Vidente, el único soberano, no vio nada que ver. Sintió como si no existiera: Su potencia dormía, Su mirada no». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.5.24

«Su potencia dormía»: esto es importante. La naturaleza material no estaba ausente. Estaba ahí, pero en reposo, plegada dentro de Él. El Viṣṇu Purāṇa la describe:

avyaktaṃ kāraṇaṃ yat tat pradhānam ṛṣisattamaiḥ procyate prakṛtiḥ sūkṣmā nityā sadasadātmikā / … triguṇaṃ taj jagadyonir anādiprabhavāvyayam

«La primera causa no manifiesta, que los mejores sabios llaman pradhāna: prakṛti sutil, eterna, ser y no-ser a la vez… Tiene las tres guṇas; es el vientre del mundo, sin principio y sin fin». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.19–21

Y Kapila en el Bhāgavatam:

yat tat tri-guṇam avyaktaṃ nityaṃ sad-asad-ātmakam / pradhānaṃ prakṛtiṃ prāhur aviśeṣaṃ viśeṣavat

«Lo que tiene tres guṇas, es no manifiesto y eterno, existente y no existente a la vez, indiviso y sin embargo preñado de todas las divisiones, eso se llama pradhāna, prakṛti». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.26.10

Así que antes de la creación no hay «nada». Está el Señor, y dentro de Su potencia, en perfecto equilibrio, las tres guṇas (sattva, rajas, tamas) esperan, como una semilla que todavía no brotó.

Dos cosas, dice el Gītā, no tienen principio: la materia y las almas.

prakṛtiṁ puruṣaṁ caiva viddhy anādī ubhāv api | vikārāṁś ca guṇāṁś caiva viddhi prakṛti-sambhavān ||

«Sepan que la naturaleza material y el ser vivo no tienen principio. Todas las transformaciones y las guṇas nacen de prakṛti». — Bhagavad-gītā 13.20

Esto cambia el sentido de la palabra «creación». No es hacer algo de la nada. Es manifestación: lo oculto se vuelve visible, lo plegado se despliega.

3. ¿Por qué crea?

Esta es la pregunta más importante, y la tradición la responde con mucha claridad: no por necesidad. A Dios no le falta nada. Entonces, ¿por qué?

El Vedānta-sūtra responde en tres palabras: lokavat tu līlā-kaivalyam, «como en el mundo: puro juego». Baladeva lo explica:

paripūrṇasyāpi vicitra-sṛṣṭau pravṛttir līlaiva kevalā na tu sva-phalānusandhi-pūrvikā | lokasya sukhonmattasya yathā sukhodrekāt phala-nirapekṣā nṛtyādi-līlā dṛśyate tatheśvarasya

«Para el Todo-pleno, emprender esta creación maravillosa es solo juego, no la búsqueda de alguna ganancia. Así como en nuestro mundo una persona ebria de felicidad baila por la alegría que desborda, no por algún resultado, así es con el Señor». — Govinda-bhāṣya 2.1.33

La creación viene de la plenitud, no de la carencia. Como bailar de alegría. El Bhāgavatam dice lo mismo:

guṇa-vyatikarākāro nirviśeṣo 'pratiṣṭhitaḥ / puruṣas tad-upādānam ātmānaṃ līlayāsṛjat

«La Persona, para quien esto es el material, se creó a Sí misma en juego (līlayā)». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.10.11

Los Upaniṣads agregan una nota más cálida. Estando solo, Dios «no se deleitaba»:

saḥ vai na eva reme tasmāt ekākī na ramate saḥ dvitīyam aicchat

«Pero Él no sentía deleite; por eso quien está solo no siente deleite. Deseó un segundo». — Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad 1.4.3

Y el Chāndogya da las primeras palabras de la creación:

tat aikṣata bahu syām prajāyeya iti

«Miró: “¡Que Yo sea muchos, que Me multiplique!”». — Chāndogya Upaniṣad 6.2.3

El comentario de la biblioteca a este verso lo dice de una forma hermosa: «Que Yo sea muchos» no es la soledad de alguien que necesita compañía; es la generosidad de alguien que está pleno. El amor quiere a alguien a quien dar.

¿Y para quién es la creación? El Bhāgavatam dice que el Señor tomó el tiempo, el karma y la naturaleza «deseando manifestarse» (vibubhūṣu, ŚB 2.5.21), y después nutre los mundos y desciende a ellos Él mismo:

bhāvayatyeṣa sattvena lokān vai lokabhāvanaḥ / līlāvatārānurato devatiryaṅnarādiṣu

«Él nutre los mundos por medio de sattva y desciende con gusto en Sus pasatiempos entre devas, animales, humanos y otros». — Śrīmad-Bhāgavatam 1.2.34

Así que el mundo material es un escenario construido para las almas que quisieron vivir lejos de Él —el alma que quiso ser Īśvara— y al mismo tiempo un lugar adonde Él sigue viniendo para llamarlas de vuelta. La creación es juego, y también es misericordia.

4. La mirada: una causa consciente

El primer acto de la creación no es un empujón ni una explosión. Es una mirada. Los Upaniṣads usan el mismo verbo una y otra vez: aikṣata, «Él miró, Él pensó». El Aitareya dice: saḥ īkṣata lokān nu sṛjā iti, «Él contempló: “¡Que ahora cree los mundos!”» (Aitareya 1.1.1).

El Vedānta-sūtra construye todo un argumento sobre este único verbo:

īkṣaternāśabdam

«Porque la escritura dice “Miró”, la causa del mundo no es la materia inconsciente». — Vedānta-sūtra 1.1.5

La materia no mira. La materia no desea. Las guṇas en equilibrio no pueden desequilibrarse solas. Alguien tiene que moverlas. ¿Cómo lo hace Él? El Viṣṇu Purāṇa da una imagen notable:

pradhānaṃ puruṣaṃ cāpi praviśyātmecchayā hariḥ kṣobhayām āsa saṃprāpte sargakāle vyayāvyayau / yathā saṃnidhimātreṇa gandhaḥ kṣobhāya jāyate manaso nopakartṛtvāt tathāsau parameśvaraḥ

«Hari, por Su propia voluntad, entró en pradhāna y en puruṣa y los agitó cuando llegó el momento de la creación. Así como una fragancia agita la mente solo por estar cerca, sin hacer nada, así actúa el Señor Supremo». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.28–30

Como un aroma que despierta un recuerdo. Él no tiene que trabajar la materia; Su cercanía alcanza.

El Bhāgavatam nombra tres «herramientas» que el Señor usa en este momento —el tiempo, el karma y la naturaleza— y le da a cada una su tarea:

kālaṃ karma svabhāvaṃ ca māyeśo māyayā svayā / ātman yadṛcchayā prāptaṃ vibubhūṣurupādade

«El Señor de māyā, por Su propia potencia, tomó dentro de Sí el tiempo, el karma y svabhāva, deseando manifestarse». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.21

kālādguṇavyatikaraḥ pariṇāmaḥ svabhāvataḥ / karmaṇo janma mahataḥ puruṣādhiṣṭhitādabhūt

«Del tiempo, la mezcla de las guṇas; de svabhāva, su transformación; del karma, el nacimiento del mahat, bajo la supervisión de la Persona». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.22

  • El tiempo rompe el equilibrio. Las guṇas empiezan a mezclarse.
  • Svabhāva, la naturaleza propia, hace que cada cosa cambie según lo que es.
  • El karma, los deseos acumulados de las almas dormidas, da la dirección.

Y el tiempo, dice Kapila, no es algo fuera de Dios. Es Dios mismo, visto como la fuerza que mueve la naturaleza:

prakṛter guṇa-sāmyasya nirviśeṣasya mānavi / ceṣṭā yataḥ sa bhagavān kāla ity upalakṣitaḥ

«Ese Señor, de quien viene el movimiento de prakṛti —cuyas guṇas están en equilibrio y que es indivisa—, es llamado “tiempo”». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.26.17

Después viene el acto central. El Señor pone la semilla en la naturaleza:

kāla-vṛttyā tu māyāyāṃ guṇa-mayyām adhokṣajaḥ / puruṣeṇātma-bhūtena vīryam ādhatta vīryavān

«Y con el curso del tiempo el Señor, por medio del Puruṣa que es Él mismo, puso la semilla en māyā, hecha de las guṇas». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.5.26

Kṛṣṇa lo dice en primera persona:

mama yonir mahad brahma tasmin garbhaṁ dadhāmy aham | sambhavaḥ sarva-bhūtānāṁ tato bhavati bhārata ||

«El gran Brahman [la naturaleza material] es Mi vientre, y Yo pongo la semilla en él. De ahí nacen todos los seres». — Bhagavad-gītā 14.3

sarva-yoniṣu kaunteya mūrtayaḥ sambhavanti yāḥ | tāsāṁ brahma mahad yonir ahaṁ bīja-pradaḥ pitā ||

«Todas las formas que aparecen en todas las especies de vida: la gran naturaleza material es su madre, y Yo soy el padre que da la semilla». — Bhagavad-gītā 14.4

¿Qué es la semilla? Las almas. Kṛṣṇa pone a los seres vivos —Su propia energía superior— en el vientre de la energía inferior. El Brahma-saṁhitā, como vimos en el ensayo sobre los grahas, describe este mismo acto a través de Śambhu, la mirada personificada de Mahā-Viṣṇu, y agrega un detalle preciso de Jīva Gosvāmī: la semilla es el kāma de Hari, Su deseo, explicado como didṛkṣā, «el deseo de ver» (Brahma-saṁhitā 5.8). La creación empieza con una Persona que quiere mirar a los suyos.

5. Mahā-Viṣṇu en el océano causal

¿Quién es exactamente el Señor que mira? El Brahma-saṁhitā da el cuadro más detallado. Primero, las aguas:

nārāyaṇaḥ sa bhagavān āpas tasmāt sanātanāt āvirāsīt kāraṇārṇo nidhiḥ saṅkarṣaṇātmakaḥ yoga-nidrāṃ gatas tasmin sahasrāṃśaḥ svayaṃ mahān

«Él es el Señor Nārāyaṇa. De Él, el eterno, salieron las aguas: el Océano Causal, cuya naturaleza es Saṅkarṣaṇa. En ellas el Grande mismo, con mil porciones, entró en yoga-nidrā, el sueño místico». — Brahma-saṁhitā 5.12

Este es Mahā-Viṣṇu, también llamado Kāraṇodakaśāyī, «el que yace en el Océano Causal». Aparece, dice el Brahma-saṁhitā, en el liṅga, el principio generador:

śaktimān puruṣaḥ so 'yaṃ liṅga-rūpī maheśvaraḥ tasminnāvirabhūlliṅge mahā-viṣṇur jagat-patiḥ

«Esa Persona que posee la potencia es Maheśvara en la forma del liṅga. En ese liṅga apareció Mahā-Viṣṇu, señor del mundo.» — Brahma-saṁhitā 5.10

El comentario de Jīva Gosvāmī es cuidadoso acá: Mahā-Viṣṇu no llega a existir a partir del liṅga. Se hace visible en él. «Porque solo Él es el señor de todos los mundos y de todas las almas, altas y bajas» (Dig-darśinī sobre 5.10).

Y después viene la imagen más impactante de toda esta literatura: los universos salen de Su cuerpo.

tad-roma-bila-jāleṣu bījaṃ saṅkarṣaṇasya ca haimāny aṇḍāni jātāni mahā-bhūtāvṛtāni tu

«En la red de Sus poros está la semilla de Saṅkarṣaṇa, y de ella nacieron huevos dorados, cubiertos por los grandes elementos». — Brahma-saṁhitā 5.13

Cada «huevo dorado» es un universo. Universos sin número, cada uno salido de un poro de Su piel mientras Él respira en el sueño del yoga. Jīva cita acá el décimo canto del Bhāgavatam: huevos sin número que se mueven por los poros de Su cuerpo como átomos por una ventana.

6. Los materiales: los tattvas paso a paso

Ahora seguimos lo que pasa dentro de la naturaleza una vez que es agitada. Es la parte más técnica del relato, y los textos coinciden notablemente. Voy a ir paso a paso.

Paso 1: el mahat. Lo primero que nace de la naturaleza agitada es el mahat-tattva, «el gran principio»: la inteligencia cósmica, el total de todo lo que va a existir.

tato 'bhavan mahat-tattvam avyaktāt kāla-coditāt / vijñānātmātma-deha-sthaṃ viśvaṃ vyañjaṃs tamo-nudaḥ

«Entonces, de lo no manifiesto, impulsado por el tiempo, surgió el mahat-tattva: su naturaleza es el entendimiento; disipa la oscuridad y revela el universo que estaba dentro de su cuerpo». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.5.27

Kapila lo llama «dorado» (hiraṇmayam) y dice que el Señor puso Su semilla en «Su propio vientre» (ŚB 3.26.19). No en el de otro. La naturaleza es Su propia potencia, no un segundo principio al lado de Él.

Paso 2: ahaṅkāra, de tres tipos. Del mahat viene ahaṅkāra, «el hacedor del yo»: el principio de la identidad separada. Se divide en tres según las tres guṇas:

so 'haṅkāra iti prokto vikurvan samabhūt tridhā / vaikārikastaijasaśca tāmasaśceti yadbhidā / dravyaśaktiḥ kriyāśaktirjñānaśaktiriti prabho

«Eso se llama ahaṅkāra; al transformarse, se volvió triple —vaikārika, taijasa y tāmasa—: la potencia de la materia, la potencia de la acción y la potencia del conocimiento». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.24

Y cada uno de los tres se vuelve la fuente de algo:

Tipo de ahaṅkāraGuṇaQué sale de él
Vaikārikasattvala mente y los devas que gobiernan los sentidos
Taijasarajaslos diez sentidos, el intelecto (buddhi) y prāṇa
Tāmasa (bhūtādi)tamaslos objetos sutiles de los sentidos y los cinco elementos

El Bhāgavatam los enumera:

vaikārikān mano jajñe devā vaikārikā daśa / digvātārkapraceto 'śvi vahnīndropendramitrakāḥ

«Del ahaṅkāra vaikārika nacieron la mente y las diez deidades: de las direcciones, del viento, del sol, Varuṇa, los Aśvins, el fuego, Indra, Upendra y Mitra». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.30

taijasāt tu vikurvāṇādindriyāṇi daśābhavan / jñānaśaktiḥ kriyāśaktirbuddhiḥ prāṇaśca taijasau / śrotraṃ tvagghrāṇadṛgjihvā vāgdormeḍhrāṅghripāyavaḥ

«Del ahaṅkāra taijasa surgieron los diez sentidos, y también el intelecto y el aliento: el oído, el tacto, el olfato, la vista, el gusto; el habla, las manos, los genitales, los pies y el ano». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.31

Noten algo: los sentidos y los devas que los gobiernan nacen por separado. Cada sentido tiene su deidad regente: la vista tiene al sol, el oído tiene a las direcciones. Por eso, en esta tradición, hasta ver es una cooperación con un poder superior.

Paso 3: los tanmātras y los cinco elementos. Del ahaṅkāra tāmasa viene el mundo físico. Primero un tanmātra, una cualidad sensible pura, «solo eso»; después el elemento que la lleva:

tāmasādapi bhūtādervikurvāṇādabhūn nabhaḥ / tasya mātrā guṇaḥ śabdo liṅgaṃ yaddraṣṭṛdṛśyayoḥ

«Del ahaṅkāra tāmasa, origen de los elementos, al transformarse, surgió el espacio (el éter); su medida y cualidad es el sonido». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.25

nabhaso 'tha vikurvāṇādabhūt sparśaguṇo 'nilaḥ / parānvayāc chabdavāṃśca prāṇa ojaḥ saho balam

«Después, del espacio al transformarse, surgió el aire, cuya cualidad es el tacto; y, por su conexión con lo anterior, también tiene sonido». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.26

Sigue el fuego (la forma), después el agua (el sabor) y por último la tierra:

viśeṣastu vikurvāṇādambhaso gandhavān abhūt / parānvayādrasasparśa śabdarūpaguṇānvitaḥ

«Y del agua al transformarse surgió la tierra, que tiene olor; y, por su conexión con lo anterior, también sabor, tacto, sonido y forma». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.29

El Viṣṇu Purāṇa describe la misma cadena con la misma lógica: primero el tanmātra, después su elemento, y cada uno envuelve al siguiente.

bhūtādis tu vikurvāṇaḥ śabdatanmātrakaṃ tataḥ sasarja śabdatanmātrād ākāśaṃ śabdalakṣaṇam / … ākāśas tu vikurvāṇaḥ sparśamātraṃ sasarja ha / balavān abhavad vāyus tasya sparśo guṇo mataḥ

«Bhūtādi, al transformarse, produjo el tanmātra del sonido, y de él vino el éter, marcado por el sonido. El éter, al transformarse, produjo el tanmātra del tacto, y de él vino el aire fuerte, cuya cualidad es el tacto». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.37–39

Esta es toda la cadena en una tabla:

ElementoSu cualidad propia (tanmātra)Cualidades que llevaSentido que lo percibe
Espacio (ākāśa)sonido1 — sonidooído
Aire (vāyu)tacto2 — sonido, tactopiel
Fuego (tejas)forma3 — + formavista
Agua (ap)sabor4 — + saborlengua
Tierra (pṛthivī)olor5 — + olornariz

Kapila enuncia la regla que está detrás de la tabla:

parasya dṛśyate dharmo hy aparasmin samanvayāt / ato viśeṣo bhāvānāṃ bhūmāv evopalakṣyate

«La cualidad del elemento anterior se ve en el siguiente, por sucesión; por eso toda la variedad de las cosas se encuentra solo en la tierra». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.26.49

Por eso la tierra es el elemento «más rico»: se la puede oír, tocar, ver, saborear y oler.

La cuenta completa: 24 + el tiempo. Kapila resume:

pañcabhiḥ pañcabhir brahma caturbhir daśabhis tathā / etac catur-viṃśatikaṃ gaṇaṃ prādhānikaṃ viduḥ

«Por cinco, cinco, cuatro y diez: este grupo de veinticuatro se conoce como perteneciente a la naturaleza». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.26.11

Cinco elementos, cinco tanmātras, cuatro instrumentos internos (mente, intelecto, ego y el citta/mahat que está debajo), diez sentidos: veinticuatro. ¿Y el vigésimo quinto?

etāvān eva saṅkhyāto brahmaṇaḥ sa-guṇasya ha / sanniveśo mayā prokto yaḥ kālaḥ pañca-viṃśakaḥ

«Esta es la disposición del Brahman con cualidades, tal como la describí; y el tiempo es el vigésimo quinto». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.26.15

Kṛṣṇa da la misma lista en breve en el Gītā: ocho energías «separadas», con el alma por encima de ellas.

bhūmir āpo 'nalo vāyuḥ khaṁ mano buddhir eva ca | ahaṅkāra itīyaṁ me bhinnā prakṛtir aṣṭadhā ||

«Tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, intelecto y ego falso: estas ocho forman Mi energía material separada». — Bhagavad-gītā 7.4

7. Distintos libros, distintos órdenes, y por qué está bien

Un lector atento va a notar que el orden de los elementos no es el mismo en todos los libros. Seamos honestos y miremos.

El Taittirīya Upaniṣad da la línea clásica:

tasmāt vai etasmāt ātmanaḥ ākāśaḥ sambhūtaḥ ākāśāt vāyuḥ vāyoḥ agniḥ agneḥ āpaḥ adbhyaḥ pṛthivī pṛthivyāḥ oṣadhayaḥ oṣadhībhyaḥ annam annāt puruṣaḥ

«De este Ātman nació el espacio; del espacio, el viento; del viento, el fuego; del fuego, las aguas; de las aguas, la tierra; de la tierra, las plantas; de las plantas, el alimento; del alimento, el hombre». — Taittirīya Upaniṣad 2.1

El Subāla Upaniṣad va más atrás y agrega etapas antes del espacio:

tasmāttamaḥ sañjāyate tamaso bhūtādirbhūtāderākāśamākāśādvāyurvāyoragniragnerāpo'dbhyaḥ pṛthivī

«De Eso nace la oscuridad; de la oscuridad, bhūtādi [el origen de los elementos]; de bhūtādi, el espacio; del espacio, el viento; del viento, el fuego; del fuego, las aguas; de las aguas, la tierra». — Subāla Upaniṣad 1.2

El Chāndogya menciona solo tres: el calor, después el agua, después el alimento (la tierra); el espacio y el viento no se nombran (6.2.3). El Muṇḍaka da una lista plana, todo «de Él» a la vez:

etasmāt jāyate prāṇaḥ manaḥ sarvendriyāṇi ca | khaṃ vāyuḥ jyotiḥ āpaḥ pṛthivī viśvasya dhāriṇī ||

«De Él nacen el aliento, la mente y todos los sentidos; el espacio, el viento, la luz, las aguas y la tierra, sostén de todo». — Muṇḍaka Upaniṣad 2.1.3

El Nārāyaṇa Upaniṣad repite esta lista palabra por palabra y nombra la fuente: nārāyaṇāt prāṇo jāyate, «de Nārāyaṇa nace el aliento…» (Nārāyaṇa Upaniṣad 2). Y el Mahābhārata, en la enseñanza de Bhṛgu a Bharadvāja, da otro orden más: el espacio, después el agua, después el fuego y el viento juntos, después la tierra (Mahābhārata 12.175.11–21).

FuenteOrden
Bhāgavatam, Viṣṇu Purāṇamahat → 3 ahaṅkāras → tanmātras → espacio → aire → fuego → agua → tierra
Subāla Up.oscuridad → bhūtādi → espacio → aire → fuego → agua → tierra
Taittirīya Up.espacio → aire → fuego → agua → tierra → plantas → alimento → hombre
Chāndogya Up.calor → agua → alimento
Muṇḍaka, Nārāyaṇa Up.todo directamente de Él: aliento, mente, sentidos, espacio, viento, luz, agua, tierra
Mahābhārata 12.175mahat → espacio → agua → fuego y viento → tierra

¿Cómo resuelve esto la tradición? Baladeva da una respuesta clara:

iha pradhāna-mahad-ahaṅkāra-tan-mātrendriya-viyad-ādi-rūpeṇa sṛṣṭī-kramaḥ subālādi-śruti-siddho mukhyaḥ | taittirīyādi-krameṇa viyad-āditas tad-vicāras tu visaṁvāda-vināśāya

«El orden principal de la creación es el establecido por el Subāla y textos semejantes: pradhāna, mahat, ahaṅkāra, tanmātras, sentidos, espacio, etc. Tratarlo en el orden del Taittirīya, empezando por el espacio, se hace para quitar el desacuerdo aparente». — Govinda-bhāṣya 2.3.1

Así que los textos no se contradicen. Hacen zoom en puntos distintos. El Taittirīya empieza la historia en el espacio porque quiere llevarnos a través de las cinco envolturas hasta el Ātman. El Chāndogya nombra tres elementos porque quiere enseñar la «mezcla triple». El Muṇḍaka dice «todo de Él» porque quiere mostrar que el Señor es la causa directa de cada paso. Y Baladeva agrega un último punto importante:

sa tama ādi-śaktikaḥ sarveśvara eva pradhānādīnāṁ pṛthivy-antānāṁ kāryāṇāṁ sākṣād-dhetuḥ | brahmaiva tamaḥ-prabhṛtīni praviśya pradhānādi-rūpeṇa tāni pariṇamayati

«El Señor de todo, dueño de la oscuridad y de las demás energías, es la causa directa de cada efecto, desde pradhāna hasta la tierra. El Brahman mismo entra en la oscuridad y en lo demás, y los transforma en pradhāna y lo que sigue». — Govinda-bhāṣya 2.3.12

Cada elemento sí viene del anterior, y el Señor está presente en cada paso, haciéndolo. Las dos cosas son verdad a la vez. Como un alfarero cuyas manos están dentro de cada vuelta del torno.

8. El huevo, y el Señor que entra en él

Ahora tenemos los 24 materiales. Pero hay un problema sorprendente: no pueden combinarse solos.

tadā saṃhatya cānyonyaṃ bhagavacchakticoditāḥ / sadasattvam upādāya cobhayaṃ sasṛjurhyadaḥ

«Entonces, impulsados por la potencia del Señor, se juntaron y, tomando lo manifiesto y lo no manifiesto, produjeron esto [el universo]». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.5.33

El Brahma-saṁhitā lo dice todavía más claro:

tattvāni pūrva-rūḍhāni kāraṇāni parasparam samavāyāprayogāc ca vibhinnāni pṛthak pṛthak cic-chaktyā sajjamāno 'tha bhagavān ādi-pūruṣaḥ yojayan māyayā devo yoga-nidrām akalpayat

«Los tattvas que habían surgido eran causas unos de otros, pero, al no estar combinados, estaban separados. Entonces la Persona original, unida a Su potencia espiritual, los unió por medio de māyā». — Brahma-saṁhitā 5.19

Este es un punto importante. Los materiales solos no hacen un mundo, así como una pila de ladrillos no hace una casa. El Viṣṇu Purāṇa explica cómo los tattvas unidos forman el huevo del universo:

puruṣādhiṣṭhitatvāc ca avyaktānugraheṇa ca mahadādyā viśeṣāntā hy aṇḍam utpādayanti te / tat krameṇa vivṛddhaṃ tu jalabudbudavat samam bhūtebhyo 'ṇḍaṃ mahābuddhe bṛhat tad udakeśayam

«Porque la Persona los supervisaba, y con la ayuda de lo no manifiesto, ellos —desde el mahat hasta los elementos burdos— produjeron el huevo. Creció de manera pareja, como una burbuja sobre el agua, y reposó sobre las aguas». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.53–55

Y el huevo está envuelto en capas:

vārivahnyanilākāśais tato bhūtādinā bahiḥ vṛtaṃ daśaguṇair aṇḍaṃ bhūtādir mahatā tathā / avyaktenāvṛto brahmaṃs taiḥ sarvaiḥ sahito mahān ebhir āvaraṇair aṇḍaṃ saptabhiḥ prākṛtair vṛtam nālikeraphalasyāntar bījaṃ bāhyadalair iva

«Por fuera, el huevo está cubierto por el agua, el fuego, el aire y el éter, y después por bhūtādi, cada capa diez veces más grande que la de adentro; bhūtādi está cubierto por el mahat, y el mahat por lo no manifiesto. Siete envolturas cubren el huevo, como la cáscara alrededor de un coco». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.59–60

Entonces el Señor entra. El Brahma-saṁhitā lo dice con sencillez:

praty-aṇḍam evam ekāṃśād ekāṃśād viśati svayam sahasra-mūrdhā viśvātmā mahā-viṣṇuḥ sanātanaḥ

«Así el eterno Mahā-Viṣṇu, de mil cabezas, el alma del universo, entra Él mismo en cada huevo, una porción en cada uno». — Brahma-saṁhitā 5.14

Rūpa Gosvāmī, citando el Sātvata-tantra, da la clave de todo el cuadro: tres formas de Viṣṇu, tres «Puruṣas».

viṣṇos tu trīṇi rūpāṇi puruṣākhyāny atho viduḥ | ekaṃ tu mahataḥ sraṣṭṛ dvitīyaṃ tantu-saṃsthitam | tṛtīyaṃ sarva-bhūtasthaṃ tāni jñātvā vimucyate ||

«Conocen tres formas de Viṣṇu llamadas Puruṣas: la primera crea el mahat; la segunda mora en el tejido del universo; la tercera vive en todos los seres. Quien las conoce se libera». — Laghu-bhāgavatāmṛta 1.2.9

  1. Mahā-Viṣṇu (Kāraṇodakaśāyī): yace en el Océano Causal, mira a la naturaleza, y de Sus poros salen los universos.
  2. Garbhodakaśāyī Viṣṇu: entra en cada universo y yace sobre las aguas que hay dentro. Rūpa Gosvāmī cita el Mahābhārata: «El que yace en las aguas del Garbhodaka, con un loto en el ombligo, es Aniruddha» (Laghu-bhāgavatāmṛta 1.2.14).
  3. La Superalma en cada ser: la que vive en el corazón de cada criatura y de cada átomo.

El Brahma-saṁhitā muestra esa tercera entrada, y lo que produce:

yojayitvā tu tāny eva praviveśa svayaṃ guhām guhāṃ praviṣṭe tasmiṃs tu jīvātmā pratibudhyate

«Después de unirlos, Él mismo entró en la cueva [del corazón]. Cuando Él entró en la cueva, el alma despierta». — Brahma-saṁhitā 5.20

Esto es hermoso. Las almas duermen dentro de la materia hasta que Él entra a su lado. Recién entonces «despiertan»: empiezan a ver, a sentir y a actuar. No vivimos solos en nuestros cuerpos. Nunca vivimos solos.

9. Brahmā sobre el loto

Dentro del universo, del ombligo de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, crece un loto:

yasyāmbhasi śayānasya yoganidrāṃ vitanvataḥ / nābhihradāmbujādāsīdbrahmā viśvasṛjāṃ patiḥ

«Él yacía sobre las aguas en el sueño del yoga, y del loto que crece del lago de Su ombligo apareció Brahmā, jefe de los constructores del mundo». — Śrīmad-Bhāgavatam 1.3.2

sisṛkṣāyāṃ tato nābhes tasya padmaṃ viniryayau tan-nālaṃ hema-nalinaṃ brahmaṇo lokam adbhutam

«Cuando surgió el deseo de crear, un loto salió de Su ombligo. Su tallo, un loto dorado, es el mundo maravilloso de Brahmā». — Brahma-saṁhitā 5.18

evaṃ sarvātma-sambandhaṃ nābhyāṃ padmaṃ harer abhūt tatra brahmābhavad bhūyaś catur-vedi catur-mukhaḥ

«Así, del ombligo de Hari surgió el loto, ligado a todas las almas, y en él apareció Brahmā de cuatro caras, conocedor de los cuatro Vedas». — Brahma-saṁhitā 5.22

El Bhāgavatam cuenta una historia conmovedora sobre lo que pasó después. Brahmā apareció sobre el loto y no sabía quién era ni qué hacer. Miró alrededor, vio solo oscuridad y agua, y preguntó: «¿Quién soy? ¿De dónde salió este loto?» (ŚB 3.8.15 y los versos siguientes). Entonces oyó un sonido:

sa cintayan dvyakṣaram ekadāmbhasy upāśṛṇoddvirgaditaṃ vaco vibhuḥ / sparśeṣu yat ṣoḍaśam ekaviṃśaṃ niṣkiñcanānāṃ nṛpa yaddhanaṃ viduḥ

«Mientras reflexionaba, oyó en el agua una palabra de dos sílabas, dicha dos veces —la decimosexta y la vigesimoprimera consonantes [ta y pa: tapa, “austeridad”]—, que se conoce como la riqueza de los que no poseen nada». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.9.6

niśamya tadvaktṛdidṛkṣayā diśo vilokya tatrānyadapaśyamānaḥ / svadhiṣṇyam āsthāya vimṛśya taddhitaṃ tapasyupādiṣṭa ivādadhe manaḥ

«Al oírla, miró alrededor para ver quién hablaba, pero no vio a nadie. Sentado en su lugar y pensando en lo que era bueno, fijó la mente en la austeridad, como si se lo hubieran indicado». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.9.7

Después de su austeridad, el Señor le mostró a Brahmā Su propio mundo:

tasmai svalokaṃ bhagavān sabhājitaḥ sandarśayām āsa paraṃ na yatparam / vyapetasaṅkleśavimohasādhvasaṃ svadṛṣṭavadbhirpuruṣairabhiṣṭutam

«Complacido, el Señor le mostró Su propio mundo, el más alto, más allá del cual no hay nada, libre de sufrimiento, de ilusión y de miedo». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.9.9

Recién después de ver el mundo espiritual, Brahmā recibió el poder de construir el material. Hay aquí una lección que la tradición toma en serio: el creador de este mundo primero tuvo que ver el verdadero. Todo verdadero constructor en este mundo empieza con una visión de lo espiritual.

¿Y quién es Brahmā, en realidad? El Viṣṇu Purāṇa muestra a un solo Señor que cumple tres papeles a través de las tres guṇas:

juṣan rajoguṇaṃ tatra svayaṃ viśveśvaro hariḥ brahmā bhūtvāsya jagato visṛṣṭau saṃpravartate / sṛṣṭaṃ ca pāty anuyugaṃ yāvat kalpavikalpanā sattvabhṛd bhagavān viṣṇur aprameyaparākramaḥ / tamoudrekī ca kalpānte rudrarūpī janārdanaḥ

«Tomando rajas, Hari se vuelve Brahmā y empieza la creación. Sosteniendo sattva, como Viṣṇu la protege, era tras era. Y al final del kalpa, lleno de tamas, como Rudra lo retira todo». — Viṣṇu Purāṇa 1.2.61–64

El Brahma-saṁhitā agrega cómo aparecen estos tres dentro del universo: «De Su lado izquierdo creó a Viṣṇu, de Su lado derecho a Prajāpati [Brahmā], y de entre Sus cejas a Śambhu» (Brahma-saṁhitā 5.15).

10. La creación secundaria: mundos y seres

Ahora Brahmā empieza su trabajo: visarga. El Bhāgavatam y el Viṣṇu Purāṇa cuentan nueve tipos de creación:

yathedānīṃ tathāgre ca paścād apy etad īdṛśam / sargo nava-vidhas tasya prākṛto vaikṛtas tu yaḥ

«Como es ahora, así fue antes, y así será después: Su creación es de nueve clases, primaria y derivada». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.10.13

El Viṣṇu Purāṇa las enumera:

prathamo mahataḥ sargo vijñeyo brahmaṇas tu saḥ / tanmātrāṇāṃ dvitīyaś ca bhūtasargas tu sa smṛtaḥ vaikārikas tṛtīyas tu sarga aindriyakaḥ smṛtaḥ / … mukhyasargaś caturthas tu mukhyā vai sthāvarāḥ smṛtāḥ

«La primera es la creación del mahat; la segunda, la de los tanmātras y los elementos; la tercera, vaikārika, la de los sentidos: estas son las primarias. La cuarta es la de los seres inmóviles…» — Viṣṇu Purāṇa 1.5.19–21

pañcamas tu ca yaḥ proktas tairyagyonyaḥ sa ucyate tatordhvasrotasāṃ ṣaṣṭho devasargas tu sa smṛtaḥ / tato 'rvāksrotasāṃ sargaḥ saptamaḥ sa tu mānuṣaḥ / aṣṭamo 'nugrahaḥ sargaḥ sāttvikas tāmasaś ca saḥ

«La quinta es la de los animales; la sexta, la de aquellos cuya corriente fluye hacia arriba: los devas; la séptima, la de aquellos cuya corriente fluye hacia abajo: los humanos; la octava es la creación anugraha…» — Viṣṇu Purāṇa 1.5.22–24

La novena es la creación kaumāra: los cuatro Kumāras, que son a la vez primarios y secundarios (Viṣṇu Purāṇa 1.5.25–26).

El Bhāgavatam cuenta en qué orden empezó Brahmā. Es interesante: su primera creación no salió bien.

sasarjāgre 'ndha-tāmisram atha tāmisram ādi-kṛt / mahāmohaṃ ca mohaṃ ca tamaś cājñāna-vṛttayaḥ

«Primero el primer hacedor creó la oscuridad ciega, después la oscuridad, la gran ilusión, la ilusión y la tiniebla: las formas de la ignorancia». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.12.2

Brahmā no quedó conforme. Purificó su mente meditando en el Señor y volvió a intentarlo. Entonces vinieron los cuatro sabios:

sanakaṃ ca sanandaṃ ca sanātanam athātmabhūḥ / sanat-kumāraṃ ca munīn niṣkriyān ūrdhva-retasaḥ

«El Nacido de Sí creó a Sanaka, Sananda, Sanātana y Sanat-kumāra, sabios libres de la acción mundana, célibes». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.12.4

Los Kumāras se negaron a tener hijos: su único refugio era Vāsudeva. Brahmā se enojó, y de ese enojo nació otro ser:

dhiyā nigṛhyamāṇo 'pi bhruvor madhyāt prajāpateḥ / sadyo 'jāyata tan-manyuḥ kumāro nīla-lohitaḥ

«Aunque la contuvo con su intelecto, de entre las cejas del señor de los seres nació al instante su ira: un niño azul y rojo». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.12.7

Ese es Rudra. Después vienen los grandes sabios, los Prajāpatis, los devas, los humanos, los animales, las plantas: toda la población del universo.

Y hubo que rescatar a la Tierra misma. Al comienzo de este kalpa, dice el Viṣṇu Purāṇa, Brahmā encontró la tierra hundida en las aguas:

toyāntaḥ sa mahīṃ jñātvā jagaty ekārṇave prabhuḥ anumānāt taduddhāraṃ kartukāmaḥ prajāpatiḥ / akarot sa tanūm anyāṃ kalpādiṣu yathā purā matsyakūrmādikāṃ tadvad vārāhaṃ vapur āsthitaḥ

«Sabiendo que la tierra estaba dentro de las aguas del océano único, el Señor quiso levantarla. Así como en kalpas anteriores había tomado las formas del pez, de la tortuga y otras, así ahora tomó la forma del Jabalí». — Viṣṇu Purāṇa 1.4.7–8

tataḥ samutkṣipya dharāṃ svadaṃṣṭrayā mahāvarāhaḥ sphuṭapadmalocanaḥ rasātalād utpalapatrasaṃnibhaḥ samutthito nīla ivācalo mahān

«Entonces el gran Jabalí, con ojos como lotos abiertos, levantó la tierra con Su colmillo y se elevó desde las profundidades como una gran montaña oscura». — Viṣṇu Purāṇa 1.4.25–26

Acá también se explica el nombre Nārāyaṇa:

āpo nārā iti proktā āpo vai narasūnavaḥ ayanaṃ tasya tāḥ pūrvaṃ tena nārāyaṇaḥ smṛtaḥ

«Las aguas se llaman nārā, porque son hijas de Nara. Ellas fueron Su primer lugar de reposo (ayana); por eso se Lo llama Nārāyaṇa». — Viṣṇu Purāṇa 1.4.4–6

Hay un punto más de doctrina del Viṣṇu Purāṇa que es muy importante:

nimittamātram evāsau sṛjyānāṃ sargakarmaṇi pradhānakāraṇībhūtā yato vai sṛjyaśaktayaḥ / nimittamātraṃ muktvaikaṃ nānyat kiṃcid apekṣyate nīyate tapatāṃ śreṣṭha svaśaktyā vastu vastutām

«Al crear a los seres, Él es solo la causa eficiente; la causa principal está en las potencias de los seres mismos. Cada cosa llega a ser lo que es por su propia potencia». — Viṣṇu Purāṇa 1.4.50–52

Esto responde una vieja pregunta: ¿por qué unos seres nacen como devas y otros como insectos? No porque Dios quiera a unos y no a otros. El propio karma de cada alma —sus propios deseos— decide qué cuerpo toma. El Señor da la oportunidad; el alma elige la forma. El Bhāgavatam lo llama «semilla de semilla» (bījād bījam, ŚB 12.7.9–12): cada vida nueva crece de los deseos sembrados en la anterior.

11. Cómo se relaciona el mundo con Dios: cuatro imágenes

Los Upaniṣads dan varias imágenes de cómo el mundo creado se relaciona con su fuente. Cada una enseña algo distinto.

La araña, las plantas, el pelo:

yathā ūrṇanābhiḥ sṛjate gṛhṇate ca yathā pṛthivyām oṣadhayaḥ saṃbhavanti | yathā sataḥ puruṣāt keśalomāni tathā akṣarāt saṃbhavati iha viśvam ||

«Como una araña saca su hilo y lo vuelve a recoger, como las plantas brotan de la tierra, como el pelo crece en un hombre vivo, así de lo Imperecedero surge todo aquí». — Muṇḍaka Upaniṣad 1.1.7

  • La araña: el mundo sale de Él sin material de afuera, y Él puede recogerlo de nuevo.
  • Las plantas: el mundo vive por Él, como las plantas viven por el suelo.
  • El pelo: el mundo crece de Él, pero no es Él; uno no es su pelo.

Las chispas:

tat etat satyaṃ yathā sudīptāt pāvakāt visphuliṅgāḥ sahasraśaḥ prabhavante sarūpāḥ | tathā akṣarāt vividhāḥ somya bhāvāḥ prajāyante tatra ca eva apiyanti ||

«Como de un fuego ardiente salen chispas por miles, de la misma naturaleza que el fuego, así de lo Imperecedero nacen muchos seres, querido, y a Él vuelven». — Muṇḍaka Upaniṣad 2.1.1

Las chispas son las almas: la misma naturaleza que el fuego, pero nunca el fuego entero.

El dueño de la potencia:

māyāṃ tu prakṛtiṃ vidyān māyinaṃ tu maheśvaraṃ / tasyāvayavabhūtais tu vyāptaṃ sarvaṃ idaṃ jagat

«Sepan que māyā es la naturaleza, y que el Dueño de māyā es el gran Señor; y todo este mundo está lleno de seres que son partes de Él». — Śvetāśvatara Upaniṣad 4.10

Una nota: acá māyā no significa «ilusión» en el sentido de «irreal». Significa la naturaleza: Su potencia real.

El que rige los vientres:

yo yoniṃ-yonim adhitiṣṭhaty eko yasminn idaṃ saṃ ca vi caiti sarvam / tam īśānaṃ varadaṃ devam īḍyaṃ nicāyyemāṃ śāntim atyantam eti

«Aquel que solo preside sobre cada vientre, en quien todo esto se junta y se separa: al verlo, uno alcanza la paz perfecta». — Śvetāśvatara Upaniṣad 4.11

Y el Chāndogya muestra cómo se dan el nombre y la forma: el Señor entra con el alma.

tāsām trivṛtam trivṛtam ekaikām karavāṇi iti sā iyam devatā imāḥ tisraḥ devatāḥ anena eva jīvena ātmanā anupraviśya nāmarūpe vyākarot

«“¡A cada uno de ellos lo haré triple!” Y esa Deidad, habiendo entrado en estos tres con esta alma viviente, desplegó los nombres y las formas». — Chāndogya Upaniṣad 6.3.3

12. ¿Es real el mundo?

Acá la lectura vaiṣṇava se separa de quienes dicen que el mundo es solo una ilusión. El primer verso del Bhāgavatam lo dice con claridad:

janmādyasya yato 'nvayāditarataścārtheṣvabhijñaḥ svarāṭ / tene brahma hṛdā ya ādikavaye muhyanti yat sūrayaḥ / tejovārimṛdāṃ yathā vinimayo yatra trisargo 'mṛṣā / dhāmnā svena sadā nirastakuhakaṃ satyaṃ paraṃ dhīmahi

«Meditamos en la Verdad Suprema, de quien vienen la creación, el sustento y la destrucción de este mundo… en quien la creación triple no es falsa, y en quien el engaño queda disipado para siempre por Su propio resplandor». — Śrīmad-Bhāgavatam 1.1.1

Tri-sargo 'mṛṣā: «la creación triple no es falsa». Lo único falso es la idea de que el mundo existe por sí mismo, separado de Él. El Vedānta-sūtra empieza su definición del Brahman con la misma frase:

janmādyasya yataḥ

«[El Brahman es Aquel] de quien vienen el nacimiento, el sustento y la disolución de esto [el mundo]». — Vedānta-sūtra 1.1.2

¿Cómo puede Dios ser a la vez el hacedor y el material del mundo, y aun así no cambiar? Baladeva responde con la enseñanza llamada śakti-pariṇāma, «la transformación de la energía». Primero:

brahmaiva jagataḥ prakṛtir upādānam | … tad-anurodhāt viśvasyopādānaṁ ca śabdān nimittaṁ ca brahmaiveti

«Solo el Brahman es la causa material del mundo… El Brahman es a la vez el material del universo y su hacedor». — Govinda-bhāṣya 1.4.23

Y después la distinción clave:

evaṁ ca nimittaṁ kūṭastham upādānaṁ tu pariṇāmīti | … tasmāt tāttvikānyathā-bhāvātmā pariṇāma eva śāstrīyaḥ

«Así, como hacedor Él permanece sin cambio, mientras que como material se transforma… Por eso la enseñanza de la escritura es la transformación real». — Govinda-bhāṣya 1.4.26

Baladeva explica: Dios tiene tres energías. Por Su energía superior, espiritual, es el hacedor, y no cambia. Por medio de Sus otras energías es el material, y lo que cambia es la energía, no su Dueño. Como el sol: sus rayos se vuelven calor, luz, crecimiento de las plantas, y el sol sigue siendo el sol.

El Bhāgavatam agrega que Él entra en Su creación, pero no queda atrapado en ella:

sa evedaṃ sasarjāgre bhagavān ātmamāyayā / sadasadrūpayā cāsau guṇamayāguṇo vibhuḥ

«Solo Él, al principio, creó todo esto por Su propia potencia, hecha de las guṇas, manifiesta y no manifiesta, mientras que Él mismo está libre de las guṇas». — Śrīmad-Bhāgavatam 1.2.30

tayā vilasiteṣveṣu guṇeṣu guṇavān iva / antaḥpraviṣṭa ābhāti vijñānena vijṛmbhitaḥ

«Cuando las guṇas desplegadas por esa potencia se manifestaron, Él entró en ellas y parece como si tuviera cualidades». — Śrīmad-Bhāgavatam 1.2.31

«Como si»: iva. Él está dentro de todo, y nada Lo toca.

13. El tiempo, y el mundo que respira

La creación no es un hecho único. Es un ritmo, como la respiración. El Gītā lo describe:

sahasra-yuga-paryantam ahar yad brahmaṇo viduḥ | rātriṁ yuga-sahasrāntāṁ te 'ho-rātra-vido janāḥ ||

«Un día de Brahmā dura mil eras, y su noche dura lo mismo». — Bhagavad-gītā 8.17

avyaktād vyaktayaḥ sarvāḥ prabhavanty ahar-āgame | rātry-āgame pralīyante tatraivāvyakta-saṁjñake ||

«Cuando llega el día, todos los seres salen de lo no manifiesto; cuando llega la noche, se disuelven de nuevo en él». — Bhagavad-gītā 8.18

bhūta-grāmaḥ sa evāyaṁ bhūtvā bhūtvā pralīyate | rātry-āgame 'vaśaḥ pārtha prabhavaty ahar-āgame ||

«Esta misma multitud de seres, una y otra vez, llega a existir con el día y se disuelve sin remedio con la noche». — Bhagavad-gītā 8.19

El Viṣṇu Purāṇa da los números:

kṛtaṃ tretā dvāparaś ca kaliś caiva caturyugam procyate tatsahasraṃ ca brahmaṇo divasaṃ mune / brahmaṇo divase brahman manavas tu caturdaśa

«Kṛta, Tretā, Dvāpara y Kali forman un ciclo de cuatro eras; mil de estos son un día de Brahmā. En un día de Brahmā hay catorce Manus». — Viṣṇu Purāṇa 1.3.15–16

Y el Bhāgavatam describe la noche:

tri-lokyā yuga-sāhasraṃ bahir ābrahmaṇo dinam / tāvaty eva niśā tāta yan nimīlati viśva-sṛk

«Mil eras son un día de Brahmā, y la noche dura lo mismo, cuando el creador del mundo cierra los ojos». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.11.22

tam evānv api dhīyante lokā bhūr-ādayas trayaḥ / niśāyām anuvṛttāyāṃ nirmukta-śaśi-bhāskaram

«Siguiéndolo a él, los tres mundos se recogen cuando llega la noche, sin luna y sin sol». — Śrīmad-Bhāgavatam 3.11.28

En la noche, dice el Viṣṇu Purāṇa, el Señor duerme sobre el lecho de la serpiente, encima del océano único, y «al final de la noche crea de nuevo» (Viṣṇu Purāṇa 1.3.24–25). Y Kṛṣṇa dice en primera persona quién está detrás de este ritmo:

sarva-bhūtāni kaunteya prakṛtiṁ yānti māmikām | kalpa-kṣaye punas tāni kalpādau visṛjāmy aham ||

«Al final de un kalpa todos los seres entran en Mi naturaleza; al comienzo del kalpa siguiente Yo los envío de nuevo». — Bhagavad-gītā 9.7

mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sa-carācaram | hetunānena kaunteya jagad viparivartate ||

«Bajo Mi supervisión la naturaleza produce todo lo que se mueve y lo que no se mueve. Por eso el mundo sigue girando». — Bhagavad-gītā 9.10

Al final mismo de la vida de Brahmā, todo el universo se recoge de nuevo en Mahā-Viṣṇu, y los universos siguientes salen con Su próxima respiración. El Bhāgavatam define el final del ciclo, y la salida de él:

nirodho 'syānuśayanam ātmanaḥ saha śaktibhiḥ / muktirhitvānyathā rūpaṃ svarūpeṇa vyavasthitiḥ

«La disolución es el alma que se recuesta junto con sus potencias; la liberación es dejar una forma prestada y quedar en la propia». — Śrīmad-Bhāgavatam 2.10.6

14. Qué significa todo esto para nosotros

¿Por qué estudiar la creación con tanto detalle? No para ganar discusiones sobre cosmología. La tradición tiene una razón mucho más simple.

Todo el relato dice una sola cosa, una y otra vez: todo lo que existe salió de Él. Kṛṣṇa lo resume:

etad-yonīni bhūtāni sarvāṇīty upadhāraya | ahaṁ kṛtsnasya jagataḥ prabhavaḥ pralayas tathā ||

«Sepan que todos los seres vienen de estas dos naturalezas. Yo soy la fuente de todo este mundo, y su fin.» — Bhagavad-gītā 7.6

Y las dos naturalezas se nombran justo antes:

apareyam itas tv anyāṁ prakṛtiṁ viddhi me parām | jīva-bhūtāṁ mahā-bāho yayedaṁ dhāryate jagat ||

«Esta es Mi energía inferior. Pero sepan que más allá de ella está Mi energía superior: los seres vivos, que sostienen todo este mundo». — Bhagavad-gītā 7.5

Así que todo el universo —cada elemento, cada sentido, cada cuerpo— es Su energía inferior. Y nosotros, las almas, somos Su energía superior, puestos en ella como semillas. Si todo salió de Él, entonces todo Le pertenece. Y quien entiende esto, dice Kṛṣṇa, no aprende solo un dato. Su corazón se da vuelta:

ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate | iti matvā bhajante māṁ budhā bhāva-samanvitāḥ ||

«Yo soy la fuente de todo; todo sale de Mí. Sabiendo esto, los sabios Me adoran con todo el corazón.» — Bhagavad-gītā 10.8

Ese es el verdadero propósito de toda esta larga historia. Se contó para que llegáramos al décimo tema: āśraya, Aquel en quien todo descansa. El mundo fue creado en juego, desde la plenitud, para almas que quisieron vivir aparte. Y el mismo Señor que miró a la naturaleza al principio está ahora sentado en el corazón de cada uno de nosotros, esperando que Lo miremos de vuelta.


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